El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha debatido este jueves en el pleno del Parlamento Europeo la situación económica, una semana antes de la importante cumbre del 8 y 9 de diciembre y en medio de una ralentización económica en buena parte de la Unión Europea.
Los cambios de Gobierno que se han producido en algunos países todavía no han tenido mucho efecto Draghi, ha insistido este jueves en que su intervención para combatir la crisis de deuda comprando bonos de los países con problemas sólo puede ser limitada. Draghi ha reclamado a los Gobiernos una "actuación contundente", que a su juicio debería traducirse en un "pacto fiscal" que recoja las reglas esenciales de déficit de la eurozona y los compromisos de ajuste asumidos por cada país porque "el BCE no está para subvencionar a los Gobiernos".
En una intervención ante el pleno de la Eurocámara, el presidente del BCE ha vuelto a justificar el programa de compra de bonos por la necesidad de restaurar una correcta transmisión de la política monetaria a la economía real, que en la actualidad está distorsionada por la tensión en los mercados de deuda.
"Esta es la razón muy importante de política monetaria para las medidas no estándares del BCE. Pero, por supuesto, estas intervenciones (del BCE) sólo pueden ser limitadas. Los Gobiernos deben individual y colectivamente restaurar su credibilidad frente a los mercados financieros", ha resaltado Draghi.
"Progresos notables"
El presidente del BCE ha admitido que se han realizado "progresos notables", como la aprobación del nuevo sistema de sanciones para los países con déficits excesivos, pero "sus efectos positivos sobre la credibilidad de las políticas fiscales de los Gobiernos todavía no son visibles".
"Y los cambios de Gobierno que se han producido en algunos de los países más expuestos (en referencia a Grecia, Italia y España) todavía no han tenido mucho efecto en la fragilidad de los mercados financieros", ha alertado.
A su juicio, para atajar la crisis se necesita a corto plazo una "señal creíble" que permita restaurar la credibilidad de la eurozona. Ello podría lograrse, según Draghi, con un "nuevo pacto fiscal, una reafirmación de la esencia de las reglas fiscales y de los compromisos fiscales que los Gobiernos de la eurozona han hecho".
"Un nuevo pacto fiscal sería la señal más importante de los Gobiernos de la eurozona de que se embarcan en una profundización global de su integración económica. Presentaría una trayectoria clara sobre la evolución futura de la eurozona y modelaría las expectativas", ha sostenido el presidente del BCE.
En cuanto a la forma legal de este pacto, Draghi ha señalado que "no hay que descartar cambios del Tratado de largo alcance", pero ha agregado que "también se pueden concebir procesos más rápidos".
"Sea cual sea el enfoque, las empresas, los mercados y los ciudadanos de Europa esperan que los políticos actúen de forma contundente para resolver la crisis", ha insistido.
Una mala situación para los bancos
Draghi ha eludido adelantar las decisiones que adoptará el Consejo de Gobierno del BCE en su reunión del jueves 8 de octubre, pero ha dejado claro que es consciente de los problemas de financiación de los bancos. En los últimos días se ha especulado con la posibilidad de que el BCE ofrezca nuevas líneas de liquidez a dos o incluso a tres años para las entidades.
Somos conscientes de las constantes dificultades para los bancos debido al estrés "Somos conscientes de las constantes dificultades para los bancos debido al estrés en los bonos soberanos, las restricciones en los mercados de financiación y la escasez de colateral elegible en algunos segmentos financieros. También somos conscientes de los problemas de desajustes en plazos de vencimiento en los balances, los desafíos de aumentar el nivel de capital y los riesgos cíclicos debidos a la desaceleración", ha dicho.
En materia de tipos de interés, Draghi ha dejado claro también que no hay riesgos inflacionistas. "Los riesgos a la baja para las previsiones económicas han aumentado. La debilidad de la actividad está moderando las presiones sobre precios, costes y salarios", ha apuntado.
Las primeras medidas de "Super Mario"
Hasta ahora, Alemania ha protagonizado el gran rechazo a que el BCE emprenda ese camino, pero varias filtraciones en ese país apuntan a que el Gobierno de Berlín podría finalmente acceder a ello a cambio de una mayor convergencia y de que los países del euro continúen con la adopción de estrictas medidas de ajuste.
Las medidas del sistema bancario han logrado rebajar la presión en los mercados La presencia de Draghi en el Parlamento Europeo llega un día después de que los principales bancos centrales del mundo acordaron facilitar liquidez en dólares, pero también en otras divisas, en una nueva acción concertada para apoyar el sistema financiero global y reducir las tensiones en los mercados debido a la crisis de deuda soberana europea.
Esa medida facilitó aumentos generalizados en las bolsas y redujo la presión en los mercados de deuda.
Durante la primera reunión del consejo de gobierno del BCE bajo el mandato de "Super Mario", el pasado 3 de noviembre, la entidad acordó una rebaja de los tipos de interés de 0,25 puntos porcentuales, hasta el 1,25 %, ante el temor de que la ralentización económica pueda causar otra recesión.


FT asegura que el BCE ha rechazado el plan para rescatar a Bankia
Aguirre fracasa en su intento de vender el Canal de Isabel II
Todo listo para la liberación de Langlois
Rubalcaba y Menéndez zanjan por teléfono la 'filtración'
Cristiano: "Tengo confianza en pasar la primera fase"
Multados 230 participantes en la 'primavera valenciana'
Alejandro Sanz afirma que el día de su boda fue único y emotivo
'Calle 20' estrena nueva versión para web y móviles





¡Sé el primero en hacerlo!