Ni los refuerzos en las líneas 38 y 25, ni las lanzaderas que los domingos y los miércoles acercan a los usuarios desde el centro hasta el mercadillo han sido suficientes para evitar las largas colas de usuarios en las paradas cercanas al rastro del Príncipe Felipe (foto).
A pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento y de Tuzsa para mejorar el servicio, los viajeros siguen soportando demoras y aglomeraciones. Un inspector de Tuzsa recorrió ayer las paradas más conflictivas para comprobar el funcionamiento de ambas líneas.
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