Abrir
Cerrar
Buscar
cargando ACCESIBILIDAD

España obtiene 100 licencias de pesca más en aguas de Marruecos

Los ministros de Pesca de los Veinticinco han aprobado definitivamente el reglamento del acuerdo pesquero suscrito con Marruecos, que permitirá a cien barcos españoles faenar en aguas de ese país.

El acuerdo también otorga a España una cuota de 400 toneladas para la captura de anchoa, arenque y caballa, tiene cuatro años de vigencia y entrará en vigor cuando lo apruebe el Parlamento marroquí.

El Consejo de Pesca de la UE ratificó, con el rechazo de Suecia, el texto del convenio que firmaron la Comisión Europea (CE) y Rabat el verano pasado y que ofrece 119 licencias para la flota comunitaria, de las que cien serán para los navíos españoles.

El acuerdo, de cuatro años de duración y que entrará en vigor una vez que sea aprobado formalmente por el Parlamento marroquí, también otorga a España una cuota de 400 toneladas para la captura de especies pelágicas (anchoa, arenque y caballa).

A cambio la UE pagará a Marruecos una compensación anual de 144,4 millones en los cuatro años, a los que se añaden tres millones de los programas Meda (medidas de acompañamiento o a las pequeñas y medianas empresas).

En total Marruecos se embolsa de la UE 163 millones de euros en los cuatros años de duración del convenio
En total, Marruecos se embolsa 163 millones de euros en los cuatros años de duración del convenio.A esta contrapartida se adjuntan los 13,6 millones de euros que representan los cánones que pagarán los armadores de la UE con licencias en aguas marroquíes.

En total, Marruecos se embolsa 163 millones de euros en los cuatros años de duración del convenio.

Suecia votó en contra

Suecia votó en contra porque considera que el acuerdo va contra los derechos humanos, al incluir las aguas del Sahara occidental.

Para Suecia, las aguas del Sahara occidental, que están incluidas dentro del convenio, "no forman parte del territorio marroquí", según las fuentes.

Las aguas del Sahara occidental, incluidas dentro del convenio, no son territorio marroquí

Suecia justificó su rechazo por "cuestión de principios", ya que este país considera que el convenio "va contra los derechos humanos", debido a que incluye las aguas saharauis sin tener en cuenta la situación política del Sahara occidental, explicaron las fuentes diplomáticas.

Durante el Consejo de Pesca de hoy, Holanda, Finlandia e Irlanda presentaron también otras declaraciones.

En las discusiones técnicas del Consejo de la UE, estos países y Suecia habían lamentado de que el texto del pacto pesquero no mencionara la posición de la UE en favor de una reglamentación negociada sobre la situación saharaui y una compensación justa de la población local.

 

16 Comentarios
Suscribirse por RSS

Escribir un nuevo comentario

11 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser ZoPklaflautas
11
Avatar genérico
Dice ser ZoPklaflautas, 22.05.2006 - 19.34h

PAPELES PARA TODOS,VENGAN A ESPAÑA QUE VIVIREIS MEJOR QUE LOS PROPIOS ESPAÑOLES : AYUDAS ECONOMICAS,BECAS PARA SUS HIJOS,REUNIFICACION FAMILIAR Y UN LARGO ETC

SOMOS LA ENVIVIA DE EUROPA.

Ya no puede recibir valoraciones 0
12 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser luis
12
Avatar genérico
Dice ser luis, 22.05.2006 - 19.47h

Esto esta muy bien.Oh cuántas y cuáles cosas te pudiera decir, Cipión amigo, de esta morisca canalla, si no temiera no poderlas dar fin en dos semanas! Y si las hubiera de particularizar, no acabara en dos meses (…). Todos se casan, todos se multiplican, porque el vivir sobriamente aumenta las causas de la generación. No los consume la guerra, ni ejercicio que demasiadamente los trabaje; róbannos a pie quedo, y con los frutos de nuestras heredades, que nos revenden, se hacen ricos. No tienen criados, porque todos lo son de sí mismos; no gastan con sus hijos en los estudios, porque su ciencia no es otra que la del robarnos (…); pero celadores prudentísimos tiene nuestra república, que considerando que España cría y tiene en su seno tantas víboras como moriscos, ayudados de Dios hallarán a tanto daño cierta, presta y segura salida.

Miguel de Cervantes, “El coloquio de los perros” (1613)

-¡Ea, mancebo generoso; ea, rey inuencible; atropella, rompe, desbarata todo género de inconvenientes, y déxanos a España tersa, limpia y desembaraçada desta mi mala casta, que tanto la assombra y menoscaba! (…) No los esquilman las religiones, no los entresacan las Indias, no los quintan las guerras; todos se casan, todos, o los mas, engendran, de do se sigue y se infiere que su multiplicacion y aumento ha de ser innumerable.

Miguel de Cervantes, “Los trabajos de Persiles y Sigismunda” (1617)

Estas actualísimas palabras, que pronunciadas hoy -de seguro- anatemizarían o meterían entre rejas a alguno en esta España de soporífero sentimentalismo progre, salieron de la pluma del mayor ingenio de nuestras letras allá apuntando la crisis de nuestro glorioso Imperio. No es, pues, raro que en esta España zapateril, débil y mayoritariamente ovina, sea algo así como un tabú referirse a la providencial expulsión de los moriscos pergeñada ya por Felipe II y concretada en un bando de 22 de septiembre de 1609.

Analizando la situación de aquellos moriscos (es decir: moros que guardaban sus costumbres, devoción al Islam y odio a todo lo occidental en nuestra gran nación) y los testimonios de la época, uno se asombra de cómo la historia vuelve a repetirse con los mismos puntos y las mismas comas. La victoria de don Juan de Austria sobre la rebelión morisca de Granada (1568-69) había sido tan contundente -y gloriosa, al mismo tiempo- como ajustada a razón y justificadísima por las innumerables tropelías sarracenas en esta piel de toro. No hay historiador, por muy antiespañol que sea, que niegue los intensos contactos conspiratorios de nuestros moriscos con los turcos y los moros de Berbería, dispuestos siempre a asaltar nuestras naves y lanzarse a la restauración de Al-Ándalus. ¿A alguien le recuerda esto algo? ¿Qué hacen aquí nuestros ínclitos “inmigrantes” de la media luna y cuánta sangre y dolor nos están costando a los españoles?

También es sabido que en aquella España que algunos siguen tachando de negra, atrasada e intransigente, se sucedieron las leyes que intentaban solucionar pacíficamente el problema de la no integración de los moriscos antes de recurrir a las armas. No tuvo otro fin la pragmática de Carlos V (1526) dándoles un plazo de tres años para aprender el castellano; ordenando el abandono de sus ritos y trajes, y que las mujeres anduviesen descubiertas. Por supuesto, tampoco esto lo cumplieron y fue su hijo Felipe II -a través del gobernador general de Granada, don Íñigo López de Mendoza- quien tuvo que prohibirles llevar armas, restringir en 1568 el derecho de asilo en las iglesias (utilizadas por salteadores y asesinos mahometanos para esconderse de la Justicia) y vigilar estrechamente sus contactos y conspiraciones con Damasco. Esto último está además fielmente comprobado gracias a testimonios como los de Bermúdez de Pedraza, que afirma en su “Historia eclesiástica de Granada” (1638):

“Iban a misa de miedo de pagar la pena, también trabajaban las fiestas a puerta cerrada con más gusto que los otros días. (…) En las Alpujarras acogían turcos y moros de Berbería, y urtaban (sic) niños de noche”.

Lo que es a mí, me gustaría ver hoy la cara que se le quedaría a uno de aquellos recios funcionarios filipinos, austeros e hidalgos de sangre y alma -patriotas hasta los tuétanos, al escuchar al homófilo, iluminado y “rojo” de Zapatero hablar de “multiculturalidad” y de buen rollito con nuestros inquilinos (¿…o invitados?). Para mí que, por lo menos, hubiera probado el frío de algún buen acero toledano.

Por supuesto, ni antes ni ahora han servido parches sobre la canalla morisca (qué bien adjetivaba Cervantes…): el alzamiento se produjo al fin en en enero de 1569, tomó por jefe a Mohamed ben Humeya y empezó a correr la sangre. En sólo seis días, el caudillo morisco Ben Farrax asesinó en distintos lugares de la Alpujarra a más de 3.000 ciudadanos cristianos indefensos; incluidas torturas feroces con fuego y aceite hirviendo sin reparar en hombre, mujer o niño. (¿Y a mí que todo esto sigue sonándomea no sé qué asunto sucio, a no sé qué traición en una fría mañana madrileña…?). Lo que vino después, por supuesto, pertenece por justicia a las páginas más brillantes y heroicas de nuestra historia militar: cruel y justa venganza a cargo de una raza de soldados, los de nuestros heroicos Tercios, cuyo nombre da miedo sólo mentar sin que se nos erice el vello de Patria y orgullo: García de Villarroel, Pedrarias Dávila, Gil de Andrade, Francisco de Córdoba, el marqués de los Vélez, Juan de Austria, etc. Ahí están Pérez de Hita, Marmol Carvajal, Hurtado de Mendoza y otros cronistas para esculpir en precioso mármol castellano lo que ni los siglos, ni la traición de nuestros gobernantes ni nuestros gerifaltes de la manipulación cultural y mediática serán capaces de borrar nunca.

Pues bien: no habían pasado 30 años y ya en 1598 escribía Cristóbal Pérez de Herrera, en su “Amparo de los legítimos pobres y reducción de los fingidos” (1598), estas palabras de sorprendente actualidad para nosotros:

“Dios lo remedie, y se levante, y juzgue su causa. Que pues sólo por esta parte entran tantos, es cosa cierta que por otras deben de ser muchos los que cada año andan por estos reinos, llevando y sacando mucho dinero dellos para hacernos guerra por ventura con ello propio; fuera de los peligros que tiene el consentirlo para las almas (que es lo que importa más) pudiendo dejar hecho mucho daño, sembrando sectas malditas contra nuestra santa fe católica, y que la limosna que éstos llevan, será más justo que se reparta entre nuestros pobres naturales.”

Por mucho que la historiografía progresista y extranjera (desde el propio Washington Irving) siga demonizando no sólo la expulsión de los moriscos, sino también a Felipe II y todo su reinado, la verdad es que ya historiadores de la talla de Cánovas, Menéndez Pelayo, Fernández de Retana o Danvila y Collado justificaron y tuvieron por providencial que bendito decreto de 1609. Igual que certificara Pérez de Herrera, Pascual Boronat y Barrachina -otro de los grandes- afirmó en su libro “Los moriscos españoles y su expulsión” (1901) que los rebeldes quedaron vencidos por la espada de don Juan de Austria, “pero no sujetos y humillados, no arrepentidos ni convertidos, sino dispuestos a sellar con sangre los memoriales en que pedían a Felipe II el restablecimiento de su antigua independencia”.

¿No es esto también actualísimo? Pues tan actualísmo como lo que demuestran historiadores recientes (Dominguez Ortiz, Vicent): la mayor parte de los terratenientes valencianos y andaluces, apoyados por el marqués de Mondéjar, se mostraron reacios a la expulsión de los moriscos, ya entonces mano de obra barata en perjuicio de los cristianos y originales habitantes de esta atribulada nación todavía -gracias a Dios- llamada España.

Quien quiera entender, que entienda

Ya no puede recibir valoraciones 0
13 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Josem
13
Avatar genérico
Dice ser Josem, 22.05.2006 - 22.29h

No seais inocentes... toda la pasta ira a parar a las cuentas de la familia real, su pueblo no vera un miserable euro, y de paso mirara de quitarle a los saharauis su tierra por los metodos que sea, aunque incluyan detenciones indiscriminadas, torturas, etc... los progretas sois sorprendentemente liberales con los independentistas de este pais, pero teneis una poca memoria sorprendente a la hora de acordarnos de otros como los Saharauis... a pesar de los olvidos de payasos incompetentes como Moratinos que llegó a "olvidar" un mandato de la ONU que designa a España como potencia administradora de esa región.

Si tenemos un ministro que no sabe ni los acuerdos de España con la ONU... ¿que podeis esperar del resto del gobierno?.

Patanes, incompetentes, gente con curriculums falsos, arrivistas, vividores y alguna analfabeta.

La compañia perfecta para un presidente memo, diria que su idea a la hora de designar ministros fue "que no sean mas listos que yo"

Le costo lo suyo, pero creo que lo consiguió

Ya no puede recibir valoraciones 0
14 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser PEDRO PERALTA
14
Avatar genérico
Dice ser PEDRO PERALTA, 22.05.2006 - 22.50h

Pescar en agua de Marruecos con tripulación mora, y parte de ella irá desembarcando en nuestros puertos para quedarse en España; otra forma de invasión de moros. ¿Comeremos el pescado moro más barato? España le vende el Kw/hora a Marruecos a 3 cms de euro, mientras a nosotros nos lo facturan a 13 cms de euro. Por eso ENDESA ha obtenido el 88% de beneficio. Tenemos unos políticos y economistas que defienden los atracos a los españoles.

Ya no puede recibir valoraciones 0
15 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser hork
15
Avatar genérico
Dice ser hork, 22.05.2006 - 23.20h

Qué bueno es el Rey Moro...
qué bueno es Otegi...
qué bueno es Evo Morales...
qué bueno es Chirac...
qué bueno es Hugo Chávez...
y qué malo es el PP, y qué malos somos los pocos que criticamos a toda la buena gente izquierdista-ecologista-progresista-etc.
País...

Ya no puede recibir valoraciones 0
16 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Dondado
16
Avatar genérico
Dice ser Dondado, 23.05.2006 - 00.03h

Esto es vender duros a cuatro pesetas, el primer millón de euros que consiga cada barco está pagado directamente desde las arcas europeas, así también me hago yo armador.

Ya no puede recibir valoraciones 0

Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.

Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios

Escribir comentario o corrección

3000 caracteres pendientes

Introduce el número de la imagen (Código de verificación para prevenir envios automáticos).

Código seguridad

Normas para comentar en 20minutos.es
  • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Por favor, céntrate en el tema.
  • Normas y protección de datos