El marroquí Saed El Harrak salió el miércoles de la cárcel tras cumplir dos años en prisión provisional y no haberse solicitado una prórroga por dos años más, informaron fuentes judiciales.
El Harrak, cuyo móvil se encontró entre los escombros del piso de Leganés en el que se inmolaron siete sospechosos del 11-M, es uno de los 29 procesados en el sumario que instruye el juez Juan del Olmo en la Audiencia Nacional por los atentados.
La juez Teresa Palacios, que estaba de guardia, fue la que ordenó la puesta en libertad del procesado, ya que Del Olmo está actualmente de baja médica, según las fuentes.
Su puesta en libertad se podría haber debido a un error doble: del juez al poner la fecha de comparecencia del preso, y de la fiscal por no solicitar la prórroga de su estancia en prisión, explicaron las fuentes.
El portavoz del CGPJ, Enrique López, dijo el jueves que la apertura de una 'información previa' permitirá esclarecer si la puesta en libertad se debió a un error o a una decisión judicial.
'En cualquier caso, tendremos que determinar si el juez efectivamente ha sufrido un error y en este caso sería una desatención que podría provocar sanciones, desde una mera multa hasta incluso la separación de la carrera', añadió.
Respecto a la fiscal, se le ha abierto un expediente disciplinario por falta muy grave por parte de la Fiscalía General.
SEGUIRÁ EN LIBERTAD
El procesado seguirá en libertad, aunque con las estrictas medidas de vigilancia decretadas por la juez Teresa Palacios, ya que ésta ha denegado la petición de la fiscal para que El Harrak comparezca de nuevo para que se revise su situación.
Palacios ha considerado que no existen hechos delictivos nuevos relacionados con el 11-M que permitan ordenar su prisión, que el plazo para solicitar la prórroga de prisión ya se ha pasado y la ley no permite que vuelva a la cárcel salvo por hechos novedosos.
Un informe de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias conocido por fuentes judiciales señala que la peligrosidad del presunto colaborador del comando del 11-M ha aumentado durante su estancia en prisión y que se le encontraron unos objetos cortantes en su celda.
La juez ha considerado que no son hechos criminales novedosos, y que aunque lo fueran deben ser estudiados en una causa aparte.
El Harrak tiene que comparecer dos veces diarias ante la Policía, se le ha retirado el pasaporte y no puede salir de Madrid, comunidad autónoma en la que reside. Además está sometido a vigilancia policial.
Por otra parte, la Guardia Civil informó el jueves de la detención en Barcelona de Issa Ben Othman, presunto integrante de una célula islamista, que hasta el inicio de la 'operación Chacal', desarrollada el pasado enero, estaba considerado un candidato para ser desplazado a Irak y participar en atentados.
En esa operación se detuvo a nueve presuntos integrantes de una célula islamista que estaría desarrollando actividades de proselitismo y propaganda de la interpretación yihadista del Islam.
/Por Blanca Rodríguez y Teresa Larraz/


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