Evo Morales, el nuevo presidente de izquierdas de Bolivia, sorprendió a la región y a algunas de las más importantes compañías energéticas de Europa cuando, rodeado de soldados, apareció el 1 de mayo en una planta de gas y anunció la nacionalización de los sectores petroleros y gasíferos del país.
Hugo Chávez, el carismático líder izquierdista de Venezuela y un aliado clave de Morales, también ha frustrado a sus vecinos y a la UE al atacar el inicio de las esperadas negociaciones de comercio e inversión entre Bruselas y los países andinos.
Ambos líderes de discurso populista han desafiado las políticas de otros dirigentes regionales de abrirse al capital extranjero para mantener el ingreso de los vitales flujos de inversión.
Sería decepcionante para la UE si no se logran avances en Viena, después de que el bloque ha visto a Estados Unidos cerrar acuerdos de libre comercio individualmente con países de América Latina.
La Unión Europea se ha adherido en gran medida a su política de negociar acuerdos sobre bases regionales, aunque ha firmado acuerdos bilaterales con México y Chile en los últimos años.
Sin embargo, es poco probable que las negociaciones con los países de la Comunidad Andina obtengan luz verde en Viena, como estaba previsto, debido a que Venezuela ha anunciado su retirada del grupo.
El gobierno de Chávez está molesto por el hecho de que Perú, Colombia y Ecuador preparen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos.
Bolivia ha dicho que podría abandonar la CAN por la misma razón y el gobierno de La Paz ya informó a Bruselas de que no está preparado para las negociaciones de comercio con el bloque.
Diplomáticos del grupo sostienen que Perú aún estaba presionando a la UE y a Bolivia para lanzar las negociaciones. 'Si la UE no inicia las conversaciones, de alguna forma sería alinearse con la posición de Bolivia y Venezuela', sostuvo uno de los diplomáticos.
LA MEDIDA DE BOLIVIA
Autoridades de la UE sostienen que Europa probablemente se moverá con cautela al discutir la nacionalización de la energía de Bolivia en Viena.
La medida fue una promesa electoral que llevó a Morales al poder en uno de los países más pobres de América Latina. Pero confundió a muchos inversores, que esperaban que el gobierno la hubiera discutido previamente con ellos.
La decisión de Morales también ha generado temores en Brasil y Argentina, que importan gas de Bolivia, sobre posibles aumentos en los precios de la energía.
Al igual que las negociaciones con las naciones andinas, la UE esperaba lograr avances en Viena en las conversaciones con el Mercosur, formado por países sudamericanos y liderado por Brasil y Argentina, las cuales fueron lanzadas en el 2000.
Pero no es probable que obtengan grandes avances, mientras está pendiente el resultado de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio, en la que Brasil y la Unión Europea están enfrentados.
/Por William Schomberg/. *.


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