Un fotograma de 1925 del corto La vida de Shiobara Tasuke. (Foto)
Ampliar
Y sin ellos no habría existido el anime nipón. Tiene antepasados muy antiguos, y no estamos hablando sólo de Heidi y Marco ni de las estampas de samuráis. Sus orígenes se remontan a los años veinte, cuando los pioneros de la animación japonesa iniciaron un camino que acabaría en Son Goku, Akira y compañía. Esta noche rinden homenaje a cortos de animación como La liebre y la tortuga o La vida de Shiobara Tasuke (foto).
* Filmoteca Regional, plaza Fontes. 20.00 horas. 2 euros.
¡Sé el primero en hacerlo!