14
Fotos
El transbordador Atlantis se despidió este martes de la Estación Espacial Internacional (EEI) en un viaje sin retorno y su aterrizaje este jueves en Cabo Cañaveral cerrará la era del cohete espacial norteamericano. Un capítulo de treinta años de historia cuyo final dejará un sabor agridulce. La tripulación se despertó con la canción Don't Panic, de Coldplay, dedicada al piloto Doug Hurley, responsable de guiar al Atlantis en su maniobra de desacoplamiento de la EEI. Y la nave, con sus cuatro astronautas a bordo, soltó amarras a las 08.28 hora peninsular española, cuando se encontraban a 391 kilómetros sobre el Océano Pacífico tras ocho días, 15 horas y 21 minutos acomplada al laboratorio orbital.
El transbordador completó su pirueta de inspección en torno a la Estación Espacial con el objetivo de que la tripulación de la estación pudiera hacer una inspección ocular del transbordador, mientras desde la nave tomaron fotos tridimensionales de alta calidad con el brazo robótico. El propósito era determinar la condición de los paneles térmicos que revisten la cubierta, el borde delantero y la superficie de las alas que protegen el Atlantis que, al entrar en la atmósfera a su retorno, se someterá a una temperatura de unos 2.000 grados.
35 años en el espacio
Ninguna nave sustituirá al vehículo que durante 30 años ha llevado carga y tripulación al espacio. La NASA ha cedido el testigo al sector privado para que desarrolle la nave del futuro, aprovechando algunas de las capacidades de la agencia espacial, y se ha marcado como nuevos objetivos para la exploración humana el alcanzar un asteroide en 2025 y el llegar a Marte en 2030. La agencia espacial espera que los primeros vehículos comerciales estén listos para 2015; mientras tanto, los astronautas estadounidenses dependerán de las naves rusas Soyuz para viajar a la EEI, por cuyos viajes tendrá que pagar unos 50 millones de dólares.
La NASA ha cedido el testigo al sector privado para que desarrollen la nave del futuro El programa de los transbordadores inició su andadura en 1981 con el lanzamiento del Columbia al que siguieron el Challenger (1983), el Discovery (1984), el Atlantis (1985) y el Endeavour (1992), que se convirtieron en la bandera de la exploración espacial de EE UU. El Challenger y el Columbia sufrieron sendos accidentes –el primero explotó 73 segundos después de despegar en enero de 1986 y el Columbia se desintegró en febrero de 2003 cuando reingresaba en la atmósfera–, lo que hizo que el público se vinculara aún más con el programa. En esta última misión, el Atlantis ha llevado más de 4.000 kilos de suministros y equipos, incluidos más de 1.100 kilos de comida, que ayudarán a que la EEI continúe operando durante 2012, y varios experimentos, uno diseñado para el desarrollo de vacunas contra la salmonella.
Como recuerdo de esta histórica misión, antes de cerrar las dos escotillas, los tripulantes del Atlantis entregaron a sus compañeros de la EEI la bandera que viajó al primer viaje espacial y un escudo conmemorativo de la misión STS-135, la última de la era de los transbordadores.


Un seísmo de 5,8 grados sacude el norte de Italia
La actividad seguirá contrayéndose en el segundo trimestre, según el Banco de España
Decenas de trenes del Metro de Madrid han sido detenidos en hora punta contra el 'tarifazo'
"Ser un hijo de puta está siempre unido con el poder"
Permite a Kim Dotcom volver a su mansión
'20 minutos' lanza el suplemento 'Universidades y Centros de Estudios Superiores'
Contador: "Estoy con ganas y muy motivado"
La Policía de Nueva York confunde una acción artística con una bomba




