El viernes previo a la Semana Santa, Antonia se acercó al corral de su casa para recoger los huevos que hubiera puesto su gallina, a la que cariñosamente llama Tonta. Su sorpresa fue mayúscula al ver que su mascota había puesto un huevo enorme, que medía 8 centímetros de largo y más de 16 de perímetro. «La gallina quedó destrozada y ahora está coja, pero sigue poniendo», explica Antonia. A esta mujer le han ofrecido hasta 300 euros por el huevo, pero ella y su marido lo tienen claro. Se harán una tortilla de patata de grandes dimensiones.
no mamen tonta la gallina ese es el nombre. entonces que nombre le ponemos a la señora (pendeja, tarada, estupida) quien putas no va a vender el huevo por 300 euros saludos de c.d. valles en san luis potosi Mexico
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