El secretario general de la ONU, Kofi Annan, encabeza una impresionante lista de líderes internacionales que van a acudir a la inauguración del museo, la pieza central del monumento conmemorativo de Israel a los seis millones de judíos aniquilados en la Segunda Guerra Mundial.
2
Fotos
Yad Vashem, que desempeña un papel central en el mensaje del Estado judío de que su existencia es esencial para evitar que se repita el Holocausto, es una parada habitual en los itinerarios de los mandatarios extranjeros que depositan coronas de flores.
Pero eclipsado por los museos más innovadores en el extranjero, Yad Vashem ha comenzado a sentir el reto de preservar la memoria del Holocausto en un momento en que desciende el número de supervivientes que pueden contar los horrores que sufrieron hace 60 años.
'Yad Vashem tiene que aprender cómo funcionar en un mundo sin supervivientes', dijo Avner Shalev, el presidente de Yad Vashem.
El nuevo museo, creado en la última década, busca personalizar tanto a las víctimas como a los autores nazis contando la historia del Holocausto mediante la exhibición de artefactos personales, diarios, fotografías y testimonios grabados de supervivientes.
Hasta hace poco, era común ver los números de prisionero de los campos de concentración tatuados en los antebrazos de los supervivientes mientras continuaban con sus vidas en Israel.
Pero mientras mueren los supervivientes y sus hijos se hacen mayores, el personal de Yad Vashem ha observado la necesidad urgente de diseñar un museo orientado a evitar que el Holocausto se convierta en un acontecimiento abstracto, relegado a las páginas polvorientas de los libros de historia.
'No sucedió en otro mundo, en una realidad diferente', dijo Yehudit Inbar, directora del museo. 'El cielo era azul y el césped era verde en Auschwitz'.
DAR VOZ A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO
La idea de recopilar las historias de los supervivientes para narrar la historia del Holocausto se produjo cuando una superviviente de edad avanzada trajo a Inbar las gafas destrozadas que su madre le dio cuando llegaron a Auschwitz poco antes de que fuera llevada a las cámaras de gas.
Está entre los muchos artefactos exhibidos en el nuevo museo, como una trenza de pelo de una niña que murió en un campo de concentración, una muñeca y una calle reconstruida del gueto de Varsovia.
La filosofía del museo está resumida en su Sala de los Nombres, diseñada por el galardonado arquitecto Moshe Safdie, en la que fotografías y nombres de tres millones de judíos que murieron en el Holocausto rodean un pozo de agua.
'Los fundadores de Yad Vashem eran supervivientes del Holocausto. Sabían su historia. No necesitaban mostrar su historia. Necesitaban mostrar qué hicieron los nazis', dijo Inbar.
'Nosotros vinimos muchos años más tarde y necesitamos mostrar las dos caras, la historia del nazismo y dentro de ella la historia judía'.
Para personalizar el Holocausto, Inbar y su equipo introdujeron una serie de narraciones de primera mano usando efectos personales y testimonios de supervivientes y víctimas en la historia narrativa que detalla desde la llegada del nazismo al poder en 1933 a la creación del Estado de Israel en 1948.
'Dimos a las víctimas una identidad. Les dimos una voz. Les dimos una cara', dijo. 'Hicimos lo mismo con los nazis (...) Mostramos quien es cada uno. Que no eran monstruos sino personas que hicieron cosas monstruosas'.
/Por Megan Goldin/

Rajoy niega un rescate de la UE a la banca española
Internet Explorer sigue siendo el navegador líder
Florentino: "Hemos nacido para la victoria"
Krahe es juzgado por 'cómo cocinar a un Cristo'
Consejos para poner aire acondicionado en casa
Siete barrios tienen problemas para recibir el correo en Madrid
El 30% de empleados discapacitados tienen estudios superiores o FP
Tui, patrimonio medieval en el Bajo Miño
¡Sé el primero en hacerlo!