La angustia de los padres por un niño, para el que hasta el Papa Benedicto XVI había pedido su liberación, concluyó el sábado cuando se halló el cadáver del pequeño en un caserón abandonado cerca de Parma.
Tommaso fue raptado el pasado 2 de marzo por unos desconocidos que, al parecer, tenían la intención de pedir un rescate de un millón de euros al padre, Paolo Onofri, director de una sucursal de la caja postal.
La angustia por la situación del pequeño ha durado todo un mes, pero sus secuestradores nunca llegaron a hacer la llamada del rescate porque lo mataron apenas dos horas después de raptarlo.
Una huella dactilar
La Policía pudo detener a los autores por una huella dactilar. Son Mario Alessi, de 44 años, y Salvador Raimondi, de 27, que se recriminan quién dio el golpe fatal con una pala. El secuestro saltó a la prensa cuando los padres pidieron desesperados su liberación, porque Tommaso padecía epilepsia.

Rajoy niega un rescate de la UE a la banca española
La prensa británica sobre Pastora Soler: "Parece estreñida"
Cursos de verano a distancia: la universidad en 'streaming'
El fotógrafo que dormía de día para aprender a 'mirar'
Consejos para poner aire acondicionado en casa
Siete barrios tienen problemas para recibir el correo en Madrid
La crisis nos cambia la vida y la cara
El escándalo de las apuestas en Italia salpica a la selección



¡Sé el primero en hacerlo!