"Aquí estoy asustado, pendiente de lo que me daba el cura, entre mis dos hermanas y mi madre. El señor que está de pie, con esa mirada penetrante, es el maestro ese al que tanto miedo le teníamos y, el que tiene agarrado, mi buen amigo Jesús, Porra para los amigos. Villaminaya (Toledo), 1958".