¿Te refieres al edificio con una enorme y preciosa cúpula y un obelisco antes que él? Es nada menos que la basílica de San Pedro del Vaticano, rodeado por una columnata gigantesca que desde el cielo tiene una curiosa forma, realizada así con la intención de abrazar a los fieles que acuden a ella. Es una joya del arte barroco y, sobre todo, del cristianismo. No sé en qué día del año se habrá hecho esta fotografía, pero desde luego es extraño que no se vea mucha gente, con lo atestado que está siempre de turistas, por lo que representa, por la grandiosidad con la que está construido y por lo importante que es para el arte.