"Año 1939 en Albacete. Son los niños de la colonia “Cervezas Mahou” de Madrid, que estaban esperando que los recogieran los familiares después de estar 2 años evacuados en Valencia, Barcelona y Albacete. Los niños, que no fueron recogidos ese mismo día, se fueron a Rusia."
Al celebrarse la I Exposición Universal de Barcelona en 1888, se acondicionó la Casa Consistorial como residencia real. Se rememora esa estancia con un cuadro de la Reina Regente María Cristina y Don Alfonso XIII de niño, que preside el Salón de Sesiones del Ayuntamiento.
Las frecuentes visitas del Rey Alfonso XIII a la ciudad condal hizo pensar a un grupo de la nobleza catalana en la necesidad de construir un palacio real. El Marqués de Comillas y Conde de Güell ofreció unos terrenos de su propiedad situados cerca de Santa María de Pedralbes para que se construyera un Palacio Real a la altura de las circunstancias.
El proyecto, encargado al arquitecto Eusebio Bona i Puig, continuado después por Francisco de Paula Nebot i Torrens, respetó en parte la ya existente Torre Güell y añadió al cuerpo central dos alas laterales con galería de columnas, que dieron a todo el conjunto un aire italianizado de estilo novecentista.
Para sufragar los gastos de la construcción se abrió una suscripción popular y se admitieron aportaciones de obras de arte y mobiliario.
Las obras empezaron en 1919 y se prolongaron hasta 1926, año en el que se entregó el Palacio al Rey. Su momento de máximo esplendor fue con motivo de la II Exposición Universal de Barcelona el año 1929. Un cronista de la época se refería con estas palabras a la reacción de Don Alfonso XIII: “Una ilustre personalidad, representante en España de un poder que, por serlo de carácter espiritual, está por encima de todos los demás, al explicársele el proyecto, se le ocurrió denominarlo, con percepción clarísima, Palacio de la Concordia.
Que ha de serlo, más todavía, que lo es de todos los elementos monárquicos ciudadanos, lo prueba su realización, sin intervención oficial ni política determinadas, siendo así que en aquél y para aquél se suman todos”.
El trazado de jardines que rodean el Palacio Real son obra de Nicolás María Rubió i Tudurí. Preside los jardines, delante de la entrada principal del Palacio, la estatua de Isabel II presentando a su hijo Alfonso XIII, obra del escultor Vallmitjana.
El ingeniero Carlos Buigas i Sans proyectó las tres fuentes luminosas situadas una en la entrada del recinto y dos en los centros de los recuadros destinados a rosaledas.
Destaca la fuente en forma de banco con el surtidor de hierro forjado representando un dragón, obra de Antonio Gaudí, construida en 1880.
La última ceremonia estelar celebrada en el Palacio Real fue el banquete de bodas de la Infanta Cristina en 1997, cuyos salones albergaron un millar de invitados.
Esta mansión era de uno de los patrocinadores de Gaudí, Eusebi Güell; fue construida en estilo neo-clásico e inaugurada oficialmente por el Rey Alfonso XIII en 1926.
Actualmente, el Palau de Pedralbes pertenece al Ayuntamiento de Barcelona y está cerrado al público, aunque una de sus alas aloja el Museo de Artes Decorativas y el Museo de Cerámica.
q foto mas graciosa¡¡¡ pero me d aun poko d pena el final de los nenes q acabaron n rusia...
Si oyes a los niños que sobrevirieron y marcharon a rusia, veras que estan muy contentos porque allí les trataron muy bien, y no les faltaba de nada.
Al celebrarse la I Exposición Universal de Barcelona en 1888, se acondicionó la Casa Consistorial como residencia real. Se rememora esa estancia con un cuadro de la Reina Regente María Cristina y Don Alfonso XIII de niño, que preside el Salón de Sesiones del Ayuntamiento.
Las frecuentes visitas del Rey Alfonso XIII a la ciudad condal hizo pensar a un grupo de la nobleza catalana en la necesidad de construir un palacio real. El Marqués de Comillas y Conde de Güell ofreció unos terrenos de su propiedad situados cerca de Santa María de Pedralbes para que se construyera un Palacio Real a la altura de las circunstancias.
El proyecto, encargado al arquitecto Eusebio Bona i Puig, continuado después por Francisco de Paula Nebot i Torrens, respetó en parte la ya existente Torre Güell y añadió al cuerpo central dos alas laterales con galería de columnas, que dieron a todo el conjunto un aire italianizado de estilo novecentista.
Para sufragar los gastos de la construcción se abrió una suscripción popular y se admitieron aportaciones de obras de arte y mobiliario.
Las obras empezaron en 1919 y se prolongaron hasta 1926, año en el que se entregó el Palacio al Rey. Su momento de máximo esplendor fue con motivo de la II Exposición Universal de Barcelona el año 1929. Un cronista de la época se refería con estas palabras a la reacción de Don Alfonso XIII: “Una ilustre personalidad, representante en España de un poder que, por serlo de carácter espiritual, está por encima de todos los demás, al explicársele el proyecto, se le ocurrió denominarlo, con percepción clarísima, Palacio de la Concordia.
Que ha de serlo, más todavía, que lo es de todos los elementos monárquicos ciudadanos, lo prueba su realización, sin intervención oficial ni política determinadas, siendo así que en aquél y para aquél se suman todos”.
El trazado de jardines que rodean el Palacio Real son obra de Nicolás María Rubió i Tudurí. Preside los jardines, delante de la entrada principal del Palacio, la estatua de Isabel II presentando a su hijo Alfonso XIII, obra del escultor Vallmitjana.
El ingeniero Carlos Buigas i Sans proyectó las tres fuentes luminosas situadas una en la entrada del recinto y dos en los centros de los recuadros destinados a rosaledas.
Destaca la fuente en forma de banco con el surtidor de hierro forjado representando un dragón, obra de Antonio Gaudí, construida en 1880.
La última ceremonia estelar celebrada en el Palacio Real fue el banquete de bodas de la Infanta Cristina en 1997, cuyos salones albergaron un millar de invitados.
Esta mansión era de uno de los patrocinadores de Gaudí, Eusebi Güell; fue construida en estilo neo-clásico e inaugurada oficialmente por el Rey Alfonso XIII en 1926.
Actualmente, el Palau de Pedralbes pertenece al Ayuntamiento de Barcelona y está cerrado al público, aunque una de sus alas aloja el Museo de Artes Decorativas y el Museo de Cerámica.
Estos niños al menos tuvieron una oportunidad.
El Ave madrid - barcelona esta en contra de Gaudí va a pasar por debajo del edificio de la Pedrera y al lado del templo de la Sagrada Família.
Gran riesgo para este patrimonio munidial de la humanidad declarado por la U.N.E.S.C.O
esta escuela parece blancos no hay negros