¡Y que lo digas! Eran otros tiempos. Durante muchos años el propio bar era el domicilio familiar. El dormitorio estaba al fondo. Dentro había un pequeño comedor donde hacíamos vida familiar y pasaban los taxistas todos los días a comer. Lo que digo: otros tiempos...
Aquellos chigres si que tenían vidilla, sólo le faltan las frascas.
¡Y que lo digas! Eran otros tiempos. Durante muchos años el propio bar era el domicilio familiar. El dormitorio estaba al fondo. Dentro había un pequeño comedor donde hacíamos vida familiar y pasaban los taxistas todos los días a comer. Lo que digo: otros tiempos...
Un bar castizo para un barrio castizo, yo creo que eran tiempos mejores.
y seguro que ponia unos pinchos que para que¡
que foto mas chula, en mislata aqui en valencia habia un barecito asi, no se si aun estara,
se hecha de menso los sitios donde todo el mundo se conocia, y la familiaridad aunque fuera para tomarte un cafetito