Ingmar Bergman y Liv Ullman durante el rodaje de Cries and whispers (1971). Bergman murió en su casa de la isla Báltica de Faro, al norte de la turística isla de Goland (Suecia). (Ragnhild Haarstad / AP)
Se mueren los grandes, mientras que las nuevas generaciones de cineastas se dedican a rodar gilipolleces y modernidades mal entendidas. Una lástima. Por cierto, esta película en español se llamó 'Gritos y susurros' y para mi gusto es de las mejores del sueco; un drama q más q desgarrador es terrorífico