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Puerto Peña, en Talarrubias, una de las zonas de baño.

Siete motivos por los que La Siberia extremeña debe ser Reserva de la Biosfera

  • Esta comarca de la provincia pacense se caracteriza por sus grandes embalses y sus decenas de escenarios fluviales naturales, donde prospera una rica flora y fauna que se extiende por los humedales, dehesas y pastos.

La Siberia extremeña es una de las joyas de agua dulce de España; de hecho, es la región que más kilómetros de costa interior suma. Un paraíso natural de valor incalculable que promete dar mucho de qué hablar en los próximos meses, pues es una de las candidatas a Reserva de la Biosfera. Además, esta zona de pasado inhóspito y salvaje –de ahí su nombre– cuenta con un interesante patrimonio natural e histórico, que combinados son el plan perfecto para disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

¿Por qué La Siberia deber ser Reserva de la Biosfera?

1. Quince espacios naturales inolvidables. La Siberia concentra una naturaleza salvaje de gran belleza donde disfrutar de un turismo activo y alternativo respetuoso con el medioambiente, así como de coloridos paisajes verdes y azules decorados con aguas calmadas y cristalinas que invitan al baño, tierras de labranza, señoríos y parajes aristocráticos repletos de rejerías y las fachadas blancas de los pueblos que forman parte de esta comarca.

2. Cinco grandes embalses para vivir el verano. La Siberia es la región española con más kilómetros de costa de agua dulce, lo que se refleja en sus grandes masas de agua con inmensos pantanos de gran potencial hidráulico. Enclaves que, además, invitan al baño y a la práctica de deportes sostenibles, como el piragüismo o la pesca. Además, tiene dos zonas de baño en el embalse de García Sola recomendadas en la campaña ‘Empápate de Extremadura’: la de Puerto Peña, en el municipio de Talarrubias y la playa de Peloche, en el municipio de Herrera del Duque.

3. Una comarca forestal inmensa. Paseando entre jaras y tomillos, se puede disfrutar de los alrededores del embalse del Cíjara, donde se esconde la rica fauna que puebla la zona. Además, en La Siberia se ubica el Parque Periurbano de Conservación y Ocio Dehesa de Moheda Alta, donde se puede apreciar el bosque siberiano paseando sus caminos y rutas a pie, bicicleta o caballo.

4. Más de 200 especies de ave en libertad. Los amantes de la ornitología pueden visitar en Helechosa de los Montesel observatorio de aves, desde el que contemplar el vuelo de imponentes especies como el águila real, el buitre negro, el alimoche o la cigüeña negra.

5. Miradores y senderos para descubrir la comarca. Una de las apuestas de la zona son dos redes turísticas de gran valor patrimonial: la de los Miradores, que acerca a los visitantes a joyas arquitectónicas de la talla del castillo de Puebla de Alcocer; y la de los Senderos, con más de 50 rutas señalizadas para la práctica del turismo micológico.

6. Patrimonio sin igual. Los coquetos pueblos de fachadas blancas que jalonan la comarca muestran los restos de su pasado romano, árabe, y medieval, confeccionado un plan ideal para aquellas familias que quieren combinar el turismo al uso con el fluvial. Y es que estos municipios cuentan con hermosas playas interiores perfectas para refrescarse después de una jornada paseando por Risco, Garlitos, Garbayuela, Sancti Spiritu, Tamurejo y Baterno, entre otros pueblos de gran belleza.

7. Actividades al aire libre. Los territorios prácticamente salvajes de La Siberia extremeña esconden múltiples sorpresas, de las que merece la pena disfrutar practicando un turismo activo y sostenible, que engloba actividades como escalada, deportes de agua o senderismo.

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