CONTENIDO PROMOCIONADO
Playa de Entrerríos, en Villanueva de la Serena, Badajoz.

Playas fluviales y embalses de Badajoz que seguramente no conocías

  • La de Orellana cuenta desde hace ocho años con una bandera azul: distintivo internacional que acredita la limpieza, accesibilidad, recursos naturales y calidad de sus aguas.

Para ir a la playa no es obligatorio acercarse al mar, pues no hay que olvidar que las zonas que solo gozan de agua dulce también guardan lugares únicos perfectos para huir del sofocante calor veraniego. Ejemplo de ello son las playas fluviales y embalses de la provincia de Badajoz, en Extremadura –una tierra que muchos imaginan árida pero que cuenta con más de 1.500 kilómetros de costa interior–, donde, en la actualidad hay más de una decena de zonas de baño reconocidas por la Junta de Extremadura, todas promocionadas en la campaña 'Empápate de Extremadura' para acercar el rico turismo de agua dulce de esta comunidad.

En medio de un paraje natural y arquitectónico de gran belleza se encuentran algunas de las joyas fluviales de la provincia pacense, como las de La Codosera, donde el agua del río Gévora forma unas balsas perfectas para refrescarse con los más pequeños de casa; la de la 'Costa Breva' de Medellín, con vistas al histórico Puente de los Austrias; piscinas naturales que se suman a la de Santa Amalia, que recoge las aguas del río Búrdalo, y a la de Usagre, que se caracteriza por sus arboledas abruptas y salvajes de gran belleza.

Una de las más frecuentadas y también conocidas ­es la de Playa Costa Dulce de Orellana la Vieja, un entorno natural único en España que desde hace ocho años conserva la primera bandera azul concedida a una playa interior.

Cerca de esta maravilla de agua dulce pasa tranquilo el río Zújar junto al municipio de Castuera, donde, tras la construcción del embalse de La Serena, puede disfrutarse de La Isla –primera playa de arena de Extremadura donde existe un complejo de ocio para disfrutar de actividades didácticas, deportivas y lúdicas– y de la piscina natural de la localidad. También hay que darse un baño en Entrerríos, en Villanueva de la Serena, cuenta con una zona de césped, un área arbolada para proporcionar sombra, un chiringuito, un parque infantil y un merendero ideal para reponer fuerzas.

La playa de Isla Ceniza, a orillas del lago de Alqueva, en Cheles, es perfecta para darse un baño en familia, pues destaca por sus aguas calmadas y por tener una zona extensa de arena y sombrillas para protegerse del sol estival; en la del Peloche (en Herrera del Duque) hay dos: de cemento y de arena, para que los visitantes elijan según preferencias; y la del embalse de Proserpina, en Mérida, bien acondicionada con arena y árboles para dar sombra, es ideal para iniciarse en deportes acuáticos, como el piragüismo y la pesca. Una variada oferta de más de una decena de espacios naturales que invitan a disfrutar de un verano inolvidable.

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