CONTENIDO PROMOCIONADO

Causas que repercuten en el precio del seguro de coche

  • Comprar un vehículo, ya sea nuevo o de segunda mano, es siempre una decisión importante. De entrada, debemos escoger el modelo, después buscaremos el establecimiento que realice la mejor oferta y en tercer lugar deberemos pensar en la forma de financiarlo. Pero la lista no acaba aquí, un elemento ineludible al que debemos prestar una atención especial es el seguro.

El precio de un seguro de coche depende de múltiples variables, que están relacionadas con el perfil del asegurado y con las características propias del vehículo. No es lo mismo asegurar a un conductor con experiencia que contratar una póliza para un joven que acaba de obtener el permiso de conducir; como tampoco es igual asegurar un coche nuevo que otro que tenga varios años de vida. Cada circunstancia requerirá un trato diferencial, que obviamente se verá reflejado en el precio.

Antes de empezar, debemos partir de una premisa importante: no existe un criterio único para calcular un seguro de coche, ya que cada compañía establece sus requisitos y condiciones particulares a la hora de negociar. Sin embargo, sí podemos exponer grosso modo los aspectos que van a influir en el cálculo de la tarifas.

1. FACTORES QUE AFECTAN AL CONDUCTOR DEL VEHÍCULO
Edad: es un elemento determinante. A mayor veteranía, mejor precio en el seguro. Los conductores noveles han de pagar unos precios bastante elevados, ya que su falta de experiencia supone un factor de riesgo. Existen compañías que ponen impedimentos e incluso se niegan a asegurar a conductores jóvenes.

Historial del conductor: a la hora de ofrecer un precio, las compañías examinan con lupa si el conductor ha tenido o no muchos accidentes a lo largo de los años. Un historial cargado de incidencias representa un riesgo para la compañía. Por eso se premia a los “buenos conductores” con descuentos en las pólizas.

Empleo: la ocupación del asegurado también influye en el precio. Una persona que suele ir a trabajar en transporte público presenta, a priori, menos probabilidades de accidente que otra que se pasa la vida al volante. Por eso los comerciales, por ejemplo, suelen pagar más de seguro. Para calcular estas tarifas, las compañías se basan en las estadísticas de siniestros.

Garaje, ¿sí ono?: es otra variable que tienen muy en cuenta los seguros. Cuando vamos a tramitar una póliza, los agentes suelen preguntar “¿dónde va a dormir el vehículo?”. El razonamiento es lógico, porque un coche que está normalmente en la calle puede ser víctima de vandalismo y, además, sufre un mayor deterioro que un vehículo que se guarda en el garaje.

Frecuencia de uso del vehículo: las compañías prestan atención al número de veces que se utiliza el coche semanalmente. Ocurre como con el tema de las profesiones: cuanto más se utilice el coche, mayor probabilidad de accidente.

2. FACTORES QUE AFECTAN AL VEHÍCULO ASEGURADO
Año de matriculación: existe la creencia de que un coche nuevo paga más seguro que un coche más antiguo. Sin embargo, no siempre es así. Los coches más viejos suelen pagar más que los nuevos porque presentan mayor riesgo de avería y pueden ocasionar siniestros. Según los estudios de la Dirección General de Tráfico, los vehículos que sufrieron accidentes con víctimas mortales el pasado año tenían una antigüedad media de 13,6 años. Pero un hecho sí que es cierto, la gente que compra un coche nuevo suele contratar un seguro a todo riesgo, lo que encarece notablemente la póliza. A medida que pasan los años, los conductores optan por seguros a terceros, hecho que supone un abaratamiento de la cuota.

Modelo, marca y potencia: las particularidades de cada vehículo son muy importantes a la hora de determinar la prima. Cuanto mayor sea la potencia, mayor será el precio. Otros aspectos que también valoran las aseguradoras son el combustible que utiliza el coche y el número de plazas. Los vehículos con motor diesel suelen pagar más que los motores a gasolina y, a mayor número de plazas, mayor cuota de seguro.

¿Dispone el coche de alarma? Si la respuesta es un sí, mejor para el asegurado, porque las probabilidades de robo serán menores y póliza le resultará más barata.

Cuidado con los extras: mientras más accesorios adicionales posea el vehículo (techo solar, GPS integrado, llantas de aleación, tecnología WIFI, etc.), más caro puede salir el seguro. Aunque algunas compañías no tienen en cuenta este detalle, otras sí lo hacen.

Aunque, como hemos dicho, cada compañía utiliza unos baremos propios, podemos tener una idea aproximada de los costes de un seguro utilizando las herramientas de cálculo online. La mayor parte de compañías dispone de estas calculadoras en sus páginas web. Además, existen sitios en internet que nos permiten comparar entre diferentes aseguradoras y elegir la póliza que mejor se adapte a nuestros bolsillos.