Comunidad Valenciana

Una legislatura marcada por el duro impacto de la crisis y un incesante goteo de casos de corrupción

Imagen de la fachada del Palacio de la Generalitat Valenciana (Wikimedia). Imagen de la fachada del Palacio de la Generalitat Valenciana (Wikimedia).
José Luis Obrador

El impacto de la crisis económica ha sido, durante la legislatura 2011-2015, particularmente duro con la Comunidad Valenciana. Al incremento del paro y a la catarata de recortes y despidos en empresas públicas, con el cierre de RTVV incluido, se ha unido un auténtico terremoto en el sistema financiero valenciano que ha supuesto la desaparición de Bancaja, de la CAM y del Banco de Valencia, lo que significó el cierre del crédito a la Generalitat Valenciana, que ha tenido que ser asistida con inyecciones de fondos del Gobierno central para pagar los servicios sociales y a sus proveedores.

Comunidad Valenciana

Comunidad Valenciana
  • Población: 5.004.844
  • Escaños: 99
  • Resultados 2011: PP 55; PSOE 33; COMPROMIS 6; EU-V 5
  • Presidente: Alberto Fabra (PP)
Francisco Camps dimitió a los dos meses de arrasar en las urnas al ser procesado por el caso de los trajes

En el terreno político, el mandato de Les Corts comenzó con una fuerte dosis de inestabilidad, al producirse, en julio de 2011, la dimisión del presidente del Consell, Francisco Camps, que había obtenido para el PP una contundente mayoría absoluta solo dos meses antes. El caso de los trajes, una derivación de la trama Gürtel, lo llevó a juicio. Aunque posteriormente fue absuelto por un jurado popular, aquella tesitura supuso el fin de su carrera política.

La lista elaborada con Camps había dejado un grupo parlamentario lleno de imputados, que se han ido viendo arrastrados a la dimisión en la medida en que han ido estallando diversos escándalos (Blasco, Alperi, Hernández Mateo, Ricardo Costa, Milagrosa Martínez…), lo que ha minado la imagen del partido en el Gobierno y ha supuesto un descrédito para la Comunitat Valenciana. Designado por la dirección nacional del PP, Alberto Fabra tomó el revelo de Camps en un momento particularmente complicado para las arcas autonómicas. Acuciado por los elevados niveles de desempleo y déficit, acometió un plan de cierres y fusiones de empresas públicas que conllevó miles de despidos. Una de ellas, RTVV, sufrió un ERE que recortó un 66% la plantilla, pero su anulación por parte del Tribunal Superior de Justicia valenciano desembocó en una decisión drástica que marcó el mandato de Fabra: el cierre y liquidación de la radiotelevisión pública valenciana.

La gestión del jefe del Consell ha estado marcada por su falta de apoyo interno en el PP valenciano, donde los pesos pesados, como Rita Barberá o Alfonso Rus (suspendido de militancia por el PP poco antes del inicio de la campaña por un nuevo escándalo) han discrepado públicamente de la llamada “línea roja” de Alberto Fabra contra la corrupción, que supone destituir de puestos de responsabilidad a quienes resulten imputados por casos de presunta corrupción. La regeneración de la que ha presumido Fabra no ha sido del agrado de los veteranos del partido, más identificados con la gestión de Camps, a quien apoyaron contra viento y marea cuando fue imputado por el caso de los trajes que finalmente le costó la Presidencia de la Generalitat. Los partidos de la oposición, por su parte, han combinado la crítica a la política económica del Consell con una continua denuncia de casos de corrupción que han puesto al Ejecutivo de Fabra, en varias ocasiones, contra las cuerdas. Sin embargo, la fragmentación del hasta ahora llamado tripartito de izquierdas (PSPV, Compromís y Esquerra Unida) puede verse incrementada, a tenor de los sondeos, por una cuarta fuerza, Podemos, lo que deja muchas incógnitas sobre la formación de pactos de cara al futuro Consell. La candidatura del PP cuenta por primera vez con Alberto Fabra como cabeza de cartel. Competirá con Ximo Puig al frente del PSPV, Mónica Oltra por Compromís, Antonio Montiel por Podemos, Carolina Punset por Ciudadanos e Ignacio Blanco por Esquerra Unida.

El PP, partido hegemónico durante las últimas dos décadas en la Comunitat, afronta las elecciones autonómicas con un denominador común en las diferentes encuestas que se han ido publicando en los últimos meses: una fuerte caída en intención de voto. La duda radicará en cuantificar esa caída y las posibilidades de formar gobierno para el partido que lidera Alberto Fabra con el otro gran partido emergente, Ciudadanos, al que los sondeos otorgan representación en Les Corts a partir del 24-M. Los populares han fiado su estrategia de campaña a una tímida recuperación económica y del empleo que, por el momento, se nota más en las grandes cifras macroeconómicas que en los bolsillos de los valencianos.

Municipales

Los posibles pactos de izquierda ponen a prueba la fortaleza del PP en los municipios de la Comunitat

José Luis Obrador / Carlos N. C.

El mito de Rita Barberá (PP) se tambalea. El Ayuntamiento de Valencia, con su alcaldesa a la cabeza, afronta las elecciones más inciertas que se recuerdan en la ciudad desde que en el año 1991 la propia Barberá desbancara a la socialista Clementina Ródenas, gracias al apoyo de Unió Valenciana.

Desde entonces, y tras aquellas elecciones, poca incertidumbre ha habido en los comicios locales, en los que el huracán Rita ha arrasado con cuatro mayorías absolutas seguidas. Sin embargo, ahora el panorama ha cambiado. Los casos de corrupción en los que está implicado el PP tanto a nivel nacional como autonómico, unidos al desgaste que conlleva más de dos décadas al frente del Consistorio y agravados por un escenario de crisis y recortes, dejan casi imposible una nueva mayoría absoluta de los populares, según todas las encuestas.

Actualmente, el PP cuenta con 20 concejales, seguido del PSPV con 8, Compromís con 3 y Esquerra Unida (EU) con 2. En total 33 concejales, con lo que la mayoría absoluta se sitúa en 17 ediles. Sin embargo, los sondeos prevén un batacazo importante tanto del PP (los más positivos les dan 15 ediles y los más negativos 8) como del PSPV (entre 6 y 4 concejales), y una fuerte irrupción de València en Comú (la marca en la que se integra Podemos) y de Ciudadanos, mientras que Compromís se mantendría o subiría ligeramente, y Esquerra Unida podría perder representación.

Así, la principal baza de Barberá será lograr unos resultados que le permitan mantener la alcaldía con el apoyo de Ciudadanos, mientras que el candidato socialista, Joan Calabuig, aspira a ser el más votado de las formaciones progresistas y desbancar así a los populares con el apoyo del resto de partidos de izquierdas (Compromís, EU y Podemos).

Rita Barberá ha arrasado con cuatro mayorías absolutas seguidas

En Alicante gobierna el PP con una holgada mayoría absoluta de 18 concejales, por los 8 del PSPV, los 2 de Esquerra Unida y 1 de UPyD. La dimisión de Sonia Castedo ha dejado a Miguel Valor con la vara de mando, pero la candidata del PP es la actual consellera de Bienestar Social, Asunción Sánchez Zaplana. En Castellón, el PP también domina el Consistorio con sus 15 concejales, seguido del PSPV con 9, Compromís con 2 y Esquerra Unida con 1. Alfonso Bataller aspira a reeditar su mayoría absoluta. Por su parte, en Elche, un feu tradicional del PSOE hasta que Mercedes Alonso, del PP, ganó en 2011, cuando los populares obtuvieron 14 ediles, por los 12 del PSPV y 1 del Partido de Elche.

Torrent, una de las principales ciudad de la provincia de Valencia, vivirá el duelo entre Amparo Folgado (PP), que aspira a revalidar la mayoría absoluta que logró María José Català en 2011, y el histórico exalcalde socialista Jesús Ros, que vuelve a la política local. Compromís presenta al cantautor Pau Alabajos.

En Sagunt, el PP gobierna en minoría con 9 concejales, seguido del PSPV con 5, Segregación Porteña con 4, Compromís con 4 y Esquerra Unida con 3, mientras en Gandia, el PP de Arturo Torró quiere repetir la mayoría absoluta que consiguió en las pasadas elecciones, cuando obtuvo 13 ediles, por los 10 del PSPV y 2 de Compromís. Por su parte, en Alzira manda el PP, con Elena Bastidas al frente, con una amplia mayoría de 13 concejales, seguido del PSPV con 4, Compromís con 3 y Esquerra Unida con 1.

En Xàtiva, el feudo de Alfonso Rus (PP), está en juego la mayoría absoluta de 12 ediles del también presidente de la Diputación y del PP de Valencia. Enfrente tiene al PSPV, que logró 6 concejales en 2011, a Compromís con 2 y a Esquerra Unida con otros 2. Por lo que se refiere a la provincia de Alicante, en Torrevieja los populares gobiernan con mayoría absoluta con 15 concejales, seguidos del PSPV con 6, Alternativa Popular de Torrevieja con 4 y Los Verdes con 2.

En Orihuela, pese a que se impuso el PP en las elecciones con 12 concejales, actualmente gobiernan Los Verdes que obtuvo 3 concejales, con el apoyo del PSPV que sacó 6 y del Partido para Orihuela Costa (CLARO) que logró 4. Por su parte, en Elda gobierna el PP de Adela Pedrosa con mayoría absoluta al tener 15 ediles, seguido del PSPV con 8, Esquerra Unida con 2 y UPyD con 1.

El PSPV tratará de volver a reeditar dos de las principales alcaldías que ostenta en la provincia. Por un lado Benidorm, donde pese a que el PP y PSPV empataron con 13 ediles, los socialistas lograron el apoyo de Liberales de Benidorm, comandado por la ex popular Gema Amor, para gobernar. Por otro lado, Alcoi, donde el PP fue el partido más votado pero sin mayoría suficiente en las elecciones de 2011 al lograr 11 concejales, pero gobierna el PSPV que obtuvo 7, con el apoyo de Compromís que logró 5 y de Esquerra Unida con 2. Por último, el PSPV intentará mantener el Gobierno municipal de la localidad castellonense de Vila-real. Los populares lograron 12 ediles, pero gobierna el PSPV, que obtuvo 8, con el apoyo de Compromís (3), Esquerra Unida (1) e Iniciativa per Vila-real (1).