Cataluña

El debate soberanista, la crisis y la corrupción marcan las municipales

El alcalde de Barcelona Xavier Trías, pensativo. El alcalde de Barcelona Xavier Trías, pensativo. (EFE)
  • Las nuevas formaciones serán claves en las municipales catalanas.
  • CIU y ERC se destacan, aunque no conseguirían la mayoría absoluta en la Cámara.
Marta París / Eduard Pericàs

El proceso soberanista, la corrupción y la crisis económica son los tres temas claves de las elecciones municipales del 24 de mayo en Cataluña, que están marcadas también por la irrupción de formaciones alternativas y plataformas ciudadanas que en los últimos años han denunciado intensamente los recortes y numerosos casos de corrupción. De hecho, parece que CiU (con 860 listas) y ERC (715) encaran esta cita electoral como una primera vuelta de los comicios al Parlament del 27 de septiembre, pese a que las últimas encuestas apuntan a que perderían la mayoría absoluta en la Cámara catalana. En cualquier caso, ambos partidos han acogido con los brazos abiertos al sector crítico del PSC, el partido más votado en las municipales durante tres décadas hasta 2011 y que sufre una intensa crisis agravada por el debate independentista. ICV-EUiA (221) avisa que esta cuestión no tiene nada que ver con las municipales.

Cuatro años después de perder las alcaldías de ciudades como Barcelona, Girona, Badalona, Mataró y Reus, el PSC (528) sólo aspira a resistir en algunos de sus feudos, como Tarragona, Hospitalet, Terrassa y Lleida. Por su parte, Ciutadans (89) espera beneficiarse del descontento de los votantes del PP (525) e, incluso, del PSC, especialmente en el área metropolitana, y las encuestas apuntan a que obtendrá unos buenos resultados. La CUP (160) también concurrirá a más municipios que hace cuatro años y en algunos casos lo hará en casos lo hará en coaliciones con otros partidos y plMarataformas ciudadanas, la fórmula que también han elegido Podem y Guanyem, que aspiran a irrumpir con fuerza en varios ayuntamientos, incluido el de Barcelona, con programas que priorizan la lucha contra la pobreza extrema y combatir los recortes en sanidad y servicios sociales.

Barcelona. El barómetro del CIS apunta a que Barcelona en Comú, integrada por ICV-EUiA, Guanyem, Podem, Procés Constituent y Equo, vencería a la candidatura de CiU, encabezada por el alcalde Xavier Trias. La coalición liderada por Ada Colau irrumpiría en el consistorio con once escaños, tres más que los que obtendría el veterano político, que perdería seis, aunque otros sondeos apuntan a un empate técnico. C's también entraría en el consistorio con seis ediles, mientras que la CUP lo haría con tres y UPyD se quedaría fuera. El PSC perdería seis y se quedaría con cinco, uno más que el PP, que perdería cinco de los nueve ediles que tiene actualmente, y ERC, que doblaría su representación actual. Con esta gran fragmentación serán claves las alianzas para poder gobernar la capital catalana.

Los partidos soberanistas ven las municipales como una primera vuelta del 27-S

Girona. Tras 32 años de hegemonía socialista, CiU se impuso en Girona aunque Carles Puigdemont gobernó en minoría. No se espera que ningún partido obtenga la mayoría por lo que las alianzas serán claves en unas elecciones marcadas por el debate soberanista, que ha agravado la crisis en su principal rival, el PSC: de sus siete ediles, seis han acabado el mandato como concejales no adscritos y apoyando a Avancem y MES (escisiones del PSC), que concurrirán con CiU y ERC, respectivamente. Como las negociaciones con la CUP e ICV no prosperaron, el movimiento cívico Compromís amb Girona se presenta en solitario y busca atraer al 49% de los gerundenses que se abstuvieron en 2011.

Lleida. Las encuestas apuntan a que Àngel Ros será reelegido aunque podría no ser capaz de revalidar la mayoría absoluta del PSC que obtuvo en 2011, en unos comicios en los que ERC e ICV perdieron su representación. Ahora podrían regresar y hacerlo acompañados por la CUP, que se presenta con La Crida per Lleida. Se da el caso que los ecosocialistas concurrirán con MES, la formación que agrupa exidirigentes y exvotantes desencantados con el PSC por su papel en el debate soberanista, aunque Ros fue uno de los diputados que rompió la disciplina de voto cuando se aprobó la declaración de soberanía. CiU y PP podrían perder hasta dos de los seis representantes con los que cuentan.

Tarragona. El alcalde de la ciudad, el socialista Josep Fèlix Ballesteros, aspira a la reelección por última vez y no descarta gobernar de nuevo en minoría gracias a su capacidad de diálogo y conciliación. CiU tratará de aumentar su representación tras un lavado de imagen: Albert Abelló lidera una lista que no incluye ninguno de los siete concejales actuales y ninguno de los candidatos se ha dedicado nunca profesionalmente a la política. Por su parte, ICV (que tiene un concejal) y la CUP buscarán hacerse un hueco tras apartarse de Tarragona en Comú. ERC, Citadans y Ara Tarragona tratarán de irrumpir en el ayuntamiento y el PP luchará por mantener sus siete ediles.

Hospitalet de Llobregat. El PSC lleva más de tres décadas gobernando en la segunda ciudad más poblada de Cataluña pero en 2011 cedió la mayoría. Ahora, Núria Marín se enfrenta a un PP al alza y al auge de partidos como Ciutadans o de Podemos, que se presenta en la coalición Hospitalet en Comú con ICV, EUiA y Pirates de Catalunya. En cuanto a los partidos soberanistas, ERC se presenta con Socialisme, Catalunya i Llibertat (SOCALLI) y se disputará el voto independentista con CiU y la CUP tras movilizar 44.447 personas el 9-N, cifra nada despreciable pues en 2011 votaron 73.000 electores.

Badalona. El alcalde del municipio, Xavier García Albiol, quiere reforzar su liderato al frente del consistorio, al que accedió hace 24 años como único edil del PP. Ciutadans podría hacer peligrar una posible mayoría absoluta. El PSC es otra incógnita, pues las urnas no reflejaron la debacle que sufre la formación. La oposición concurrirá por separado aunque no se descarta un pacto postelectoral para evitar que García Albiol vuelva a gobernar. ICV (con el sector crítico de Podem) y Guanyem Badalona en Comú (CUP, Podem Badalona, Procés Constituent, EUiA e independientes) esperan dar la sorpresa.

Santa Coloma de Gramenet.La alcaldesa y candidata a la reelección, Núria Parlon, accedió al cargo en 2009 tras la dimisión de Bartomeu Muñoz al ser imputado en el caso de corrupción Pretoria, pero ha sabido ganar la confianza de sus vecinos y su partido. En 2011, ganó las elecciones aunque para ser investida necesitó el apoyo de ICV y CiU, que obtuvieron los mismos concejales que el PP. Podemos (con la marca Som Gramenet), UPyD, C’s y ERC tratarán de hacerse un hueco.

La proliferación de nuevas formaciones fragmentará todavía más los consistorios

Sant Adrià del Besòs. El socialista Joan Callau tratará de revalidar la mayoría absoluta que consiguió su antecesor Jesús María Canga, que dejó la alcaldía en 2013 tras 17 años. ERC y Ciutadans intentarán entrar en el consistorio y conseguir la suficiente representación para pactar con otros partidos como CiU y el PP, que crecieron en escaños las pasadas elecciones pero no lo suficiente como para cuestionar la hegemonía socialista. ICV-EUiA, consolidada como tercera fuerza, puede ser una de las claves para dividir el voto de la izquierda no independentista en el municipio. Podemos, Pirates per Catalunya y la CUP se presentan como alternativas para un cambio radical..

Sabadell. Sabadell es uno de los feudos socialistas marcados los casos de corrupción: Manuel Bustos dimitió en diciembre de 2012 tras ser imputado en el caso Mercurio, una trama de corrupción urbanística, y tiene varias causas judiciales abiertas. El alcalde José Ayuso intentará que el PSC vuelva a ser el partido más votado en unas elecciones en las que la CUP, Podem y Guanyem intentarán hacerse un hueco igual que el movimiento asambleario Crida per Sabadell, cuyo número 23 es el exfutbolista azulgrana Oleguer Presas. CiU, con cinco escaños, concurrirá con Reagrupament, escisión de ERC.

Terrassa. Muchas caras nuevas e independientes en las listas de las municipales. El candidato del PSC es el alcalde, Jordi Ballart, que llegó al cargo en 2012 al renunciar Pere Navarro, y cuenta con seis independientes entre los primeros diez puestos. Algo parecido ha ocurrido en CiU por la marcha de Josep Rull, actual coordinador general de CDC, y ha elegido como número 1 a Miquel Sàmper, al hasta ahora decano del Colegio de Abogados de Terrassa. ICV-EUiA, socio de gobierno, se presenta bajo el paraguas de Terrassa en Comú con Guanyem, Podem y Procés Constituent, con el arquitecto Xavier Matilla a la cabeza. ERC intentará regresar al ayuntamiento y el PP mantener sus cuatro concejales.

Mataró. El convergente Joan Mora quiere revalidar la alcaldía de Mataró, que arrebató a los socialistas en 2011. El PSC, por su parte, presentan una lista renovada lidera David Bote con la que atraer el voto castellanohablante y de barrio. CiU, PSC e ICV-EUiA se disputarán los electores con Podemos y Ciutadans, que presenta un candidato que hasta ahora no ha ocupado cargos representativos en la política, el economista Xavier Caravaca. Por su parte, ERC luchará con la CUP, que le arrebató un edil y dejó fuera a los republicanos. Plataforma per Catalunya intentará mantener sus tres concejales.

Castelldefels. Lo que ocurra en este municipio es una incógnita por el desgaste de las relaciones entre CiU y PP, y la aparición de nuevas formaciones. El popular Manuel Reyes pudo gobernar con sus ocho ediles y el apoyo de los cinco de CiU, un apoyo que difícilmente se repetirá dadas las diferencias acrecentadas por el debate soberanista. Por otra parte, la Asociación de Vecinas y Vecinos Independientes de Castelldefels (AVVIC), que también apoyó a Reyes, tratará de aumentar su representación. El PSC tratará de recuperar de los habitantes de un municipio que fue socialista entre 1979 y 2002. C’s y ERC, sin representación desde 2011, y Podemos intentarán entrar en el consistorio, mientras que ICV-EUiA tratará de ampliar su representación.

Sant Cugat del Vallès.CiU quiere conservar la mayoría absoluta con la que gobierna desde consiguió en 2007 y aumentó en 2011 en detrimento de la oposición. El PSC tendrá que convencer a muchos votantes para no salir del consistorio y Ciutadans, para entrar. Las fuerzas soberanistas pueden tener un papel importante en esta población donde más de la mitad del censo participó en la consulta del 9-N. En 2011, la CUP consiguió dos ediles y ERC perdió los suyos. Podemos, por su parte, no se presentará en este municipio.

Podemos y ERC se disputan los socialistas desencantados y C’s trata de robar votos al PP

Gavà. Previsiblemente Gavà seguirá en manos de los socialistas aunque no se espera que recuperen la mayoría absoluta perdida en 2011. Raquel Sánchez lidera por primera vez la lista del PSC tras ser investida alcaldesa hace poco más de un año cuando su predecesor renunció al cargo por motivos personales. ICV-EUiA y Podemos concurrirán por separado. Los partidos soberanistas deberán esforzarse para aumentar su representación pues parece que la independencia no cala entre los vecinos, lo que juega a favor de Ciutadans. El partido de Albert Rivera podría frenar el ascenso del PP.

Granollers. El PSC de Josep Mayoral se presenta con el reto de conseguir la tercera mayoría absoluta consecutiva. CiU y ERC apuestan por priorizar pactos soberanistas pero el alcalde no teme que un acuerdo pueda desbancarlo. Pero no son los únicos que competirán por la alcaldía. También lo harán Ciutadans, Podemos (en Sumem Granollers), la CUP (con Crida per Granollers), ICV-EUiA y PP.

Manresa. Pese a quedarse a dos concejales de la mayoría absoluta en las últimas elecciones, todo apunta a que CiU revalidará la alcaldía. Los socialistas no parecen poder revertir su declive (perdieron cuatro ediles en 2011), y ERC y PP intentarán arrebatarle votos, aunque los republicanos también lucharán contra la CUP, en ascenso desde 2007. También competirán con Podemos e ICV-EUiA, que intentará regresar al consistorio tras cuatro años. También está por ver qué ocurre con PxC y si su discurso xenófobo sigue cuajando.

El Prat de Llobregat. ICVgobierna en esta población del Baix Llobregat desde la restauración de la democracia y Lluís Tejedor, alcalde desde 1982 tras la muerte de su predecesor, encabeza por novena vez la candidatura ecosocialista. Actualmente, cuenta con el apoyo del PSC, y sostiene que ha ejercido de “muro contra las desigualdades”, una afirmación que CDC cuestiona: los pratenses son un 12% más pobres que la media catalana pese a que el consistorio recauda un 41% más que la media de municipios de entre 50.000 y 100.000 habitantes. Por eso, se erige, junto a SI, en una alternativa para la lucha contra los estragos de la crisis y para que el ayuntamiento se posicione claramente a favor del proceso independentista.

El PSC, en plena crisis, intentará conservar los feudos que no perdió en 2011

Reus. El convergente Carles Pellicer opta a la reelección con una lista continuista pero que no incluye su mano derecha, Teresa Gomis, imputada en el caso Innova, una trama de corrupción que se generó alrededor de empresas municipales durante el último tripartito. Este caso ha forzado al PSC a renovar su candidatura, liderada por el diputado en el Congreso Francesc Vallès, quien intentará recuperar la ciudad, que estuvo en manos de los socialistas durante 32 años. Ambos dan por hecho que perderán concejales a favor de Ara Reus y la CUP, así como otros partidos que intentarán entrar en el consistorio como Ciutadans, ERC (con Avancem y MES) e ICV (con Podem en Movem Reus).

Vic. CiU afronta el reto de igualar los resultados de 2011 con la incógnita de cómo reaccionará el electorado tras la marcha de Josep Maria Vila d’Abadal, lo hará con Anna Erra. Tampoco se sabe qué harán los votantes de Plataforma per Catalunya tras la expulsión de su presidente, Josep Anglada, que se presentará bajo las siglas Plataforma Vigatana. La crisis, el debate soberanista y la inmigración marcarán estas municipales en las que concurren 12 listas para 21 escaños.