La gran Cándida

Preysler llega a los 55, pero no me ha invitado a su cumple. Sí lo hizo Cándida, crítica de cine del programa de Gomaespuma, que cumple 20 más que la reina azulejera. No se parecen nada; de hecho, Cándida tiene una varicilla más graciosa y personal.

La que fuera asistenta de Guillermo Fesser, definida por su jefe como una Mary Poppins local que viene en Metro desde San Blas en lugar de volar, fue acompañada por sus hijas, más guapas, por cierto, que Tamara Falcó. Su biografía, la tragicomedia de su lucha por sobrevivir, ha sido reeditada por Temas de Hoy con más capítulos.

Incluyen la visión de dos de sus hijos, encarcelados y adictos a la heroína, sobre su madre. Pronto estará la peli de su vida, rodada en Manhattan e interpretada por ella misma.

Vestida muy coqueta con lunares, dijo que fue acosada por un hombre que le lanzaba besos en el Metro de Nueva York y que no le importaría ir a por un Oscar, con sus hijos presentes. No pudo evitar las lágrimas al pensar en ellos. Lástima que las revistas del corazón no den portadas a personajes como Cándida.