–¡Jo, qué suerte! ¿Y te las pones todas?
–No, sólo la roja.
–¡Eh, señora, a la cola, que algunas llevamos aquí desde las ocho y media de la mañana! ¡A ver si ahora se va usted a colar por todo el morro!
[…]Aquél era el panorama a las 9.55 horas, hora de Greenwich, más o menos. Yo estaba a punto de acabar el primer cigarrito mañanero cuando alguien gritó:
¡Abreeeennn…!». De repente, una especie de tsunami me arrastró sin remedio hasta la sección de lencería, donde acabé de bruces sobre un cajón repleto de bragas y sujetadores. Pero ahí no paró la cosa. Como la avalancha me pilló colilla en mano, el resultado final fue un Wonderbra achicharrado, una multa por fumar en lugar público y el broncazo de una prójima, porque el sostén calcinado era el único de su talla. El centro es lo que tiene.




jijijijijijijijij.....
Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios