«Aborté y tuve un esguince»

La última, en el Euromed Valencia-Alicante, ese que acostumbra a llegar tarde. Intento echar una becaeta y, como casi siempre, alguien se pone a hablar a gritos por el móvil, en este caso una joven. Los demás guardan silencio, y escucho: «Tía, menudo mes llevo, tuve un aborto y luego me hice un esguince que tuve que ir con la pata tiesa... (habla la otra).

Nada, me hice la prueba y estaba embarazada, y dije paso, paso... Calla, calla, estás loca, qué hago yo con 20 años y un niño... Sí, en la Seguridad Social... ¿Él?, acojonadito, el pobre, mucho más que yo... Mi madre, de los nervios, porque cada vez que voy a verla le doy un disgusto...».

Desconecto y me pregunto si es normal que alguien cuente este tipo de avatares a grito pelado, si entre los jóvenes el aborto es un tema con el que echar unas risas y si no me estaré haciendo mayor.