Al señor Federico Jiménez Losantos

Nadie me ordenó ni sugirió escribir lo que dije y asumo toda la responsabilidad. Le pido disculpas. No era mi intención ofenderle. De todas formas, cuando me refería a su corazón, lo hacía de manera metafórica.

Yo no deseo ni su muerte ni la de nadie. Hoy mismo  la dirección de 20 minutos me ha comunicado que deje de escribir en este periódico. Sólo quise defender a quien dije. Pero eso, a veces, tiene un coste. Lo asumo encantado. Adiós a todos.

TEMAS RELACIONADOS