Según Naciones Unidas, las mujeres, más de la mitad de la población de la Tierra, realizan el 75% del total de horas trabajadas, cobran el 25% de los salarios que se pagan y sólo poseen el 1% de la propiedad.
Semejante desproporción no es nueva, lleva tiempo evidenciando las contradicciones, abusos y carencias de nuestro sistema económico. Ahora que la crisis azota con más fuerza, las mujeres siguen siendo las más afectadas: son las que padecen mayor precariedad laboral, las que cobran menos y las que siguen asumiendo mayoritariamente el trabajo doméstico, la crianza y el cuidado de las personas dependientes.
Por eso, cuando este lunes nos manifestemos por las calles de Valencia para recordar la lucha de las mujeres por los derechos humanos, también exigiremos soluciones a estos desequilibrios. Si se reduce la inversión pública en educación, cuidado y protección social se acentuará sobre ellas la violencia económica de un mercado depredador. La salida a la crisis no puede implicar un retroceso en libertades y derechos de las mujeres. Ni un paso atrás.




Totalmente de acuerdo, María.
En ocasiones vivimos una especie de realidad falseada. Donde se da a entender que la mujer tiene las mismas oportunidades que el hombre. En algunos sectores, puede ser.
Pero ¿la mujer ha de seguir teniendo los hijos? Sí. ¿Y no es esa una de las mayores barreras a la hora de encontrar trabajo?
Hay mucho por hacer todavía.
Saludos desde Alicante
Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios