Tres

Palmar desde un andamio no es noticia: sólo te garantiza un lugar en los papeles si tienes unos cuantos compañeros de viaje. Los 6 hombres fallecidos el lunes en la obra de un viaducto en Granada no hubieran valido ni medio breve en los periódicos si se hubieran muerto de a poquitos.

Tres trabajadores mueren a diario en España en los tajos, 3. En Madrid, 10 al mes. Y el número de heridos graves multiplica por 6 al de muertos. Es un chorreo tan constante que ya no merece que alcemos las cejas. ¿Cómo se mide el dolor? La (necro)lógica periodística es pueblerina: los de aquí son los que importan. «A ver si hay suerte y no son de la base de Pontevedra».

Es el comentario que escuché desde Galicia este verano en una crónica radiofónica de urgencia sobre el helicóptero estrellado en Afganistán con17 soldados. De los 6 del lunes, 5 eran portugueses. Pero duelen igual. Igual que  los 3 que hoy  morirán en España. Sin montar bulla, tan anónimos, discretos  y solos como el chico de la foto.