Se entiende que las tribulaciones del PP con tanto watergate en Madrid y con la demagogia facilona de Rosa Díez y su partido, que les viene pisando los talones de su españolismo, les hagan perder de vista el horizonte.
Hasta el punto de volver a la carga con su costumbre de señalar falsos problemas. Y de inventarlos. Parece que no tienen bastante con el varapalo que les ha dado el Supremo respecto a sus objeciones contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía y vuelven a la carga haciendo ver que el castellano en Catalunya está en peligro.
Tan en peligro que hay que asegurar que la educación de las criaturas que nacen o viven en este país sea en lengua castellana para que sean capaces de expresarse correctamente en ella cuando acaben sus estudios. Espero que el PP, que ya tiene una edad, aprenda algún día a diferenciar entre nación, Estado y país. Y, fíjense, están leyendo en Catalunya en castellano. ¿dónde tienen ustedes el problema?


La sentencia del Supremo y EpC: cuestión de conciencia
Los padres no son ‘tontos’ y saben elegir mejor que nadie lo que conviene a la educación de sus hijos
Al conocer la decisión del Supremo que sentenciaba en contra del derecho de cuatro padres a la objeción de conciencia contra la EpC, Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia, declaraba con nitidez: “Esto es sólo una escaramuza, y no el fin de la batalla”. Por ello, como la sentencia de los tribunales no prohíbe ni deja en suspenso nuestra capacidad de razonar, me permito aportar unas reflexiones sobre la “objeción de conciencia”, con la intención de profundizar en un debate que continúa y está más abierto que nunca:
Un ejemplo concreto: objeción al servicio militar
En su día, en España se aceptó el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar. El caso era muy delicado, habida cuenta de las consecuencias prácticas de la objeción: otros soldados tendrían que asumir la tarea de la defensa nacional, con riesgo de sus vidas. En aquella ocasión, el Estado eximió a los objetores de su deber de contribuir a la defensa nacional, en virtud de los motivos de conciencia que alegaban. De esta forma, se reconocía que el respeto de la conciencia del individuo, es un bien superior al acatamiento de una determinada forma de organizar la sociedad.
Y en el caso presente, ¿no estamos ante un evidente agravio comparativo? Cuando un padre discierne en conciencia que su hijo no debe cursar la Educación para la Ciudadanía, toma una decisión que afecta exclusivamente a su familia, sin consecuencias gravosas para terceros. La objeción a la EpC no conlleva que los compañeros del objetor tengan que cargar con sus deberes, como era el caso del servicio militar. ¡Es verdaderamente difícil entender la negación de la objeción de conciencia en un ámbito tan familiar y personal como el que nos ocupa! No es de recibo que el principio de objeción de conciencia sea reconocido o rechazado, dependiendo de si la materia de la objeción es considerada políticamente correcta o no.
¿Objetar a las matemáticas?
Durante los tres días en los que se ha prolongado la reflexión del Supremo -¡no parece que la cosa esté tan clara, cuando el debate ha durado más de veinte horas!-, hemos escuchado comentarios del siguiente tenor: “Si el Tribunal concediese la objeción a la EpC, los padres podrían llegar a objetar hasta a las matemáticas”.
Una afirmación tan peregrina, deja al descubierto la existencia de dos posturas de partida bien diferentes: la de quienes creemos que los padres no son “tontos” y saben elegir mejor que nadie lo que conviene a la educación de sus hijos; y, por otra parte, la de quienes piensan que no se puede confiar en los padres, sino que es el Estado quien tiene la primera y última palabra en lo que respecta a la educación de los hijos.
¿Qué es la objeción de conciencia?
La objeción de conciencia es la negativa de un individuo a cumplir una norma del ordenamiento jurídico, por entender que es incompatible con un determinado valor moral percibido por la propia conciencia. Aunque, ciertamente, tenemos el deber de cumplir aquellas leyes que dicta la legítima autoridad, tampoco podemos olvidar que la conciencia del individuo está comprometida, en la búsqueda del bien, con otras instancias morales o éticas.
Tiene muy poco sentido el que sea un tribunal quien dirima si los contenidos de la EpC vulneran las convicciones morales de los padres. ¿Eso quién tiene que decidirlo: un tribunal o los propios padres? Si se niega a los padres ese discernimiento, en la práctica no se reconoce el derecho a la objeción de conciencia.
No estará de más volver a leer la argumentación de la Sentencia del Tribunal Constitucional del 11 de abril de 1985, en la que se pronunciaba sobre el reconocimiento a la objeción de conciencia: “Cabe señalar, por lo que se refiere al derecho a la objeción de conciencia, que existe y puede ser ejercido con independencia de que se haya dictado o no tal regulación. La objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa reconocido en el artículo 16.1 de la Constitución y, como ha indicado este Tribunal en diversas ocasiones, la Constitución es directamente aplicable, especialmente en materia de derechos fundamentales.”
Cuando en un Estado existe una marcada tendencia a ningunear el principio de subsidiariedad, entonces el derecho a la objeción de conciencia se convierte en un obstáculo para poder lograr el fin perseguido: ¡Más “Estado” y menos “sociedad”! Sin embargo, los cristianos creemos firmemente que la familia –no el Estado, ni el partido político- es la célula básica de la sociedad, y esperamos que nuestra legítima visión de la existencia tenga plena cabida y reconocimiento en el orden constitucional español.
Como hijos de María, en las circunstancias presentes recordamos con plena confianza la promesa de nuestra Madre: “¡Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará!”
EpC: El Gobierno pierde
Como es lógico, la sentencia del Tribunal Supremo sobre Educación para la Ciudadanía, ha comportado la correspondiente instrumentalización política. El PSOE y el Gobierno han corrido a colgarse la medalla planteándolo como una victoria clamorosa. Por eso es importante resituar la realidad de los hechos. Los resumo:
1. Desde que el Gobierno lanzó su iniciativa de la EpC acogiendo el proyecto de los sectores más laicistas del PSOE, con Peces Barba a la cabeza, hasta el resultado final, es decir el texto del decreto del Ministerio y ahora esta sentencia, lo que se ha producido es un retroceso continuo de la intención original. El proyecto, que la hemeroteca de ForumLibertas permite consultar, tenía como objetivo claro el adoctrinamiento en el laicismo y en la ideología de género. Todo esto, en los textos formales del Ministerio, se ha ido quedando por el camino, dejando el papel de mamporreros ideológicos a los autores de los libros y a determinados profesores. El resultado, que también hemos estudiado ampliamente aquí, ha sido un desorden caótico de contenidos. Lo mínimo que hay que decir de EpC es que, además de inútil, es tan dispersa en lo que se puede llegar a enseñar que no merece realmente el nombre de asignatura.
2. La sentencia de unificación de doctrina se ciñe a los recursos presentados en Andalucía (1) y Asturias (3) que en un caso reconocían el derecho a la objeción de conciencia y en el otro lo denegaban. Por consiguiente se refiere a los decretos del Estado y de estas Comunidades Autónomas, sobre la asignatura. Si hubiera otros decretos de autonomías distintas con contenidos que no se ajustan a este marco, no serían objeto de esta unificación de doctrina.
3. Lo que ha dicho el Tribunal es que los decretos del Estado y de las Comunidades Autónomas referidas no vulneran por sí mismos el derecho a la formación religiosa y moral que tienen los padres en relación a sus hijos, reiterando de paso este derecho que tanto molesta al Gobierno.
4. Asimismo, la sentencia establece una serie de consideraciones en relación a los contenidos para que éstos no vulneren el derecho de los padres. Por consiguiente, el Tribunal considera que sí puede existir esta vulneración en los libros de texto. Es importante subrayar esta diferencia. En el enunciado formal de los decretos según el tribunal no hay problema, en los contenidos concretos puede haberlo.
5. Como no se conoce la sentencia, sino solo un comunicado sobre la misma, se carece de información para saber en qué medida estos criterios del Tribunal establecerán limitaciones más o menos precisas. Por ejemplo, si afirmará que el contenido debe limitarse solo a los valores constitucionales, sin que los libros de texto ni los profesores puedan entrar en opiniones morales controvertidas.
Conclusión: hasta no tener todo el cuerpo de la sentencia no queda claro el nuevo terreno de juego. En cualquier caso es del todo evidente que el Gobierno no sale limpio de polvo y paja de esta decisión judicial, sino que puede ver multiplicados sus problemas y sus dificultades. Puede ser que la sentencia acabe siendo para el Ministerio de Educación una bomba de racimo.
Los jueces también han dicho, no podía ser de otra manera, que los padres podrán defender su derecho si creen que está conculcado por los contenidos de la enseñanza, acudiendo bien a la vía de la inspección educativa, bien al contencioso administrativo.
Aquí también hay que señalar una serie de fluctuaciones:
Una, la inspección de enseñanza estará en función, en buena medida y por desgracia, de quien gobierne en cada comunidad. Es decir será escasamente independiente. Esto permite confirmar lo dicho: el Gobierno continuará teniendo un frente abierto, una patata caliente, en este sentido.
Por otro lado, los contenciosos administrativos también dependerán del contenido ahora desconocido de la sentencia, y el uso que en su caso haga cada tribunal competente de la posible suspensión cautelar, porque dada la duración de estos procedimientos la garantía para los padres puede quedar reducida a la nada, ya que de poco les serviría que se resuelvan favorablemente cuando el niño esté estudiando cuarto año de medicina.
En cualquier caso y además de estos factores, queda claro que las entidades promotoras de la objeción de conciencia acudirán previsiblemente al Constitucional e incluso puede tener alcance europeo.
Visto el panorama y visto el mar de conflictos en que vive el Gobierno de Rodríguez Zapatero, una gente responsable aprovecharía esta ocasión para pactar una salida airosa que dejara satisfechos a todos. Esto significaría reconocer, implícitamente, que en buena medida su proyecto inicial ha sido derrotado, pero tendría la ventaja de no añadir más desgaste a quienes hoy tienen todos los frentes abiertos, autonomías, financiación, justicia, y un la
Los "progres" con carné cobran por aplaudir y vitorear a ZParo un mínimo de 120.ooo euros al año de los fondos públicos, como tú Carme.
No es de extrañar que lo idolatren, Franco solo les daba bocadillos y el botijo.
ULTRA Fundamentalismo “democrático”: fuera los cristianos de la vida pública
Uno de los fallos de nuestro tiempo, y muy concretamente en esta España nuestra con el Gobierno actual, es que el creyente, especialmente si es cristiano y más aún si es católico, no puede ser un ciudadano democrático, y debe ser excluido de la vida pública.
Y por supuesto de cualquier cargo público.
Esta manera de pensar y actuar, más que de una democracia totalitaria, es propia de un ultra fundamentalismo democrático, que es, lo que estamos viviendo actualmente en España. En una sociedad democrática, no se pregunta a cada ciudadano sobre la procedencia de sus principios, convicciones y valores. El problema es que la falacia del laicismo militante, hoy en día, pretende que toda la creencia religiosa entraña la asunción del fundamentalismo. En realidad el fundamentalista es él.
En realidad estamos ante una interesada y antidemocrática estrategia de exclusión del adversario. Se admite y no se le reprocha nada al creyente cuando coincide con la opinión progresista dominante (o sea nazicomunista), pero sí cuando se aparta de ella. Por ejemplo: cuando un creyente se opone a la legalización del aborto o la eutanasia, no pretende imponer sus creencias religiosas a los demás, simplemente se basa en el precepto “no matarás”. Recogido en nuestra Constitución y en la Declaración de los Derechos del Hombre y además apela a argumentos y razones.
Si el fundamentalismo religioso aspira a convertir una moral derivada de la fe en Derecho, el fundamentalismo ultra democrático pretende convertir la ley democrática en moral absoluta. La diferencia estriba en que mientras el primer riesgo es prácticamente inexistente en las religiones cristianas, el segundo es muy frecuente entre los fundamentalistas ateos y anticristianos.
Cuando el Derecho aspira a suplantar a la Moral, abandona la democracia y se adentra en el ámbito del fundamentalismo. Y ésta es la democracia que tenemos en España desde que gobierna el señor Rodríguez Zapatero. Y como ejemplo tenemos las siguientes leyes, alguna de ellas ya aprobadas y en vigor, y otras en periodo de preparación: Ley del Divorcio Express, Ley Orgánica de Educación con su asignatura Educación para la Ciudadanía (mucho peor que la Formación del Espíritu Nacional de Franco) , la futura Ley del Asesinato del ser humano Embrión (aborto) y la del Suicidio Asistido por un Asesino (eutanasia).
Sí que adoctrina: 13 ejemplos de que EpC vulnera los derechos de los padres
“Es impensable que tengamos pretensiones de adoctrinar”, dice Cabrera, pero hay textos de EpC que no pasarían las recomendaciones del Supremo
La ministra Mercedes Cabrera declaraba el 29 de enero en una entrevista, tras el fallo del Supremo que ‘salvó’ de la objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía (EpC), que la polémica asignatura no pretende adoctrinar.
“Se ha planteado un debate en términos que no tienen que ver con la asignatura. ¿Cómo vamos a tener pretensiones de adoctrinar? Eso es algo impensable”, aseguraba la ministra de Educación en 20minutos.es.
Pero, a la vista de algunos de los contenidos que contienen determinados libros de EpC, no hay lugar para la duda. Esos contenidos sí que adoctrinan en muchos casos, vulnerando los derechos de los padres a educar a sus hijos con acuerdo a sus propias convicciones.
De hecho, la selección de 13 textos que sigue a continuación, extraídos de algunos libros de EpC, difícilmente pasarían la criba de las recomendaciones que parece ser contendrá la sentencia definitiva del Tribunal Supremo (TS).
El propio comunicado del TS sobre el fallo ya incluía alguna matización para impedir que en el contenido de la asignatura pueda haber consideraciones morales que sean susceptibles de generar polémica.
¿Educación?: No, adoctrinamiento
En cualquier caso, a pesar de que el Gobierno ha perdido gran parte de la batalla doctrinal que emprendió con EpC, recordemos algunos de los contenidos de la asignatura, que entran más en el terreno del adoctrinamiento que en el de la educación ciudadana propiamente dicha.
- “Si el padre de un chico de 14 años entra en su habitación sin llamar antes a la puerta está intimidándolo” (folleto de EpC para alumnos de 3º de ESO sobre textos de Ed. Octaedro).
- “Los adolescentes saben lo que deben hacer para responsabilizarse de sus actividades cotidianas, de sus estudios, de su tiempo libre, de sus salidas, etc. Lo saben. No necesitan que nos impongamos...” (Ed. Mc Graw Hill)
- “Redacta una composición con el siguiente título: si soy autónomo, ¿por qué me tienen que obligar a hacer lo que no me gusta? (Ed. Mc Graw Hill).
- “Un joven marchoso: Le encanta la fiesta y cualquier excusa es buena para salir de noche. Si no lo hace ahora que es joven, ¿cuándo lo va a hacer? Nadie debe imponerle un horario. ¡La noche es joven! (Ed. Santillana).
- “Evitar todo contacto sexual [...], a ciertas edades, es un camino muy difícil de seguir “(Ed. Octaedro).
- “Es preciso que los jóvenes sean injustos con los hombres maduros. Si no, los imitarían y la sociedad no progresaría” (Ed. Mc Graw Hill).
- “La sociedad moderna no tiene lugar para los ancianos, los cuales tienden a formar grupos en calles, parques y paseos que adquieren los caracteres de verdaderas subculturas” (Ed. Bruño).
- “Una cosa es el sexo biológico con el que nacemos, y otra la identidad sexual que construimos a lo largo de nuestra vida” (Pearson Educación-Alhambra).
- “Nos enamoramos de personas independientemente del sexo que puedan tener” (Ed. Octaedro).
- “Cada persona puede proceder de manera diferente (unas preferirán el coito vaginal y otras se decantarán por otro tipo de relaciones: ésta adornará el acto con ensoñaciones y fantasía, aquél será menos imaginativo, etcétera)” (Ed. Mc Graw Hill).
- “Algunos historiadores buscan el origen de la represión homosexual en la visión heterosexual, procreadora y estricta que ha imperado entre nosotros, herederos de la moral judeocristiana. Este modelo represivo se generalizó a principios de la época medieval y ha llegado con fuerza hasta hoy” (Ed. Octaedro).
- “Hay familias de personas homosexuales, ya sea de dos hombres o de dos mujeres que pueden tener descendencia” (Ed. Ocatedro).
- “A lo largo de la Historia, los comunistas han sido víctimas de la represión, al igual que los homosexuales o los judíos”.
Hay más, muchas más frases parecidas a éstas, que podrían hacer la lista de ejemplos de adoctrinamiento de los adolescentes más exhaustiva, incluyendo recomendaciones de lectura desde el propio Ministerio como la del cómic porno Alí Baba y los 40 maricones. Pero, sirvan los ejemplos que hemos expuesto para demostrar que Educación para la Ciudadanía vulnera decididamente los derechos de los padres.
Muy bien PSC, 13
Aporto mas datos:
Ángela Merkel pone como referencia positiva el hecho de que los gerentes de las grandes industrias del automóvil de Japón cobran sueldos que son equivalentes a los de 20 obreros, y eso no afecta para nada a la excelencia de sus empresas que son líderes del sector.
Para definirlo en términos convencionales, podríamos decir que Hillary Clinton pertenece al centro o centro derecha del partido demócrata, Merkel es primera ministra de Alemania y lidera la Unión Demócrata Cristiana, y Japón ha sido gobernado la mayor parte de su vida democrática por un partido conservador llamado Liberal Democrático.
Si volvemos la mirada hacia nuestro país observaremos que nunca el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha manifestado la más mínima sensibilidad e interés hacia ese tipo de cuestiones, hacia el tema de los sueldos de los ejecutivos.
Y eso que contamos ya con una larga lista de situaciones semejantes, con cifras que se sitúan al año entre los 18 y los 20 millones de euros entre salario y fondo de pensiones. En el 2006, que es la última fecha para la que dispongo de datos, los altos ejecutivos incrementaron su retribución en un 24,6%, mientras que el salario medio sólo crecía un 5,2%.
La media para los que están en el vértice de la pirámide es de casi 900 mil euros. Mientras que el salario medio se sitúa ligeramente por debajo de los 16 mil.
Además debe considerarse que los altos salarios se ven complementados con otras aportaciones en especie que no figuran a efectos de hacienda en la retribución salarias y que pueden abarcar aspectos muy distintos. Por otra parte, para hacer una comparación completa con los extremos, la cifra a utilizar no debería ser la del salario medio, sino la del salario mínimo.
Pero para no acentuar más la carga de la cosa dejémoslo así. En el pasado se presuponía que la izquierda velaba por una mejor redistribución social. Esto en la España de Zapatero no sucede. Más bien pasa lo contrario
La lógica del laicismo
A pesar de todas las campañas basadas en la utilización del preservativo, los embarazos no deseados en chicas jóvenes continúan aumentando. ¿No será que estas campañas sobre sexo seguro lo que hacen es fomentar la promiscuidad sexual; y que con los posibles fallos del preservativo aumenten los embarazos?
También resulta paradójico que no se pueda exigir responsabilidades al ministro de Sanidad cuando se producen embarazos o contagios de SIDA, a pesar de haberse utilizado el condón, y en cambio algunos cualificados laicistas se atreven a exigir daños y prejuicios a los obispos, acusándoles de ser cómplices de muchas muertes por el SIDA por manifestarse en contra del preservativo. Olvidan que la Iglesia no recomienda a los jóvenes el sexo sin preservativo, sino que se abstengan de relaciones sexuales hasta llegar al matrimonio, de lo cual jamás pude derivarse ni contagio del sida ni embarazos no deseados. Pero ya se sabe que el sectarismo esta reñido con la lógica.
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