Selección española de nuestras vidas
Comprendo el entusiasmo ante una jugada mágica o el alarido por la entrada del balón en la portería contraria. Pero de ahí a esta enajenación, espero que transitoria, que parece embargar a parte de la población, hay más que un abismo. Es como si de repente hubiera un enamoramiento generalizado que convirtiera en idiotas a sus pobres víctimas. Nada más gregario que el fútbol. Uno tras otro de camino al campo, con un único tema de conversación y el disgusto ante el fracaso. La individualidad se diluye, las frustraciones se ahogan en el conjunto y el éxito es la realización ante las miserias personales cotidianas. La salvación a través de la evasión. Pero, lo que me parece ridículo es esta algarabía machacona sobre todo lo que rodea a la selección española. Ese afán por envolverse en banderas, colocar pantallas gigantescas en la calle, gritar, abrazar al desconocido o insultar al contrario, por convertir un partido en el epicentro de nuestras vidas. Y lo que es peor, por politizar y denostar al que pasa de todo este circo y se contenta con la emoción del juego.


Hace quinientos años esta algarabía la producian las conquistas fuera de nuestras tierras. Se peleaba por conquistar en Africa, en America, en Holanda. Miles de personas daban sus vidas por Flandes, cuando la inmensa mayoría desconocía siquiera la situación de Holanda en un mapa (por no decir que ni siquiera sabrían interpretarlo). Ahora es el fútbol el que nos genera entusiasmo, orgullo patrio por ser los mejores, los más poderosos, los más inteligentes. Quizás no lo seamos física ni intelectualmente, pero los proximso cuatro años somos los mejores de europa en fútbol, y como tales impondremos respeto,. Prefiero esto a las guerras de antaño, y es que de algún modo hemos de dar rienda suelta a nuestras pasiones y orgullos frustrados. Porque no todos podemos ser grandes cientificos ni grandes escritores, pero ahora como antes, todos necesitamos sentirnos especiales y orgullosos. No me parece malo, habida cuenta de que nadie sufre, salvo los que despotrican de este deporte.
Totalmente de acuerdo contigo Txufa. A mí el fútbol me trae sin cuidado, pero me parece fantástico que la gente celebre que es feliz. Con todas las tristezas que nos rodean, que haya algo, por simple que sea, que alegra la vida de miles de personas, es algo estupendo. Y si quieren salir a la calle envueltos en banderas, gritar y saltar, que lo hagan, y al que le moleste que no lo haga, o es que también nos van a decir con qué nos divertimos y con qué no.
Isabel, me acabo de enterar de que eres una de las despedidas de 20minutos en base al argumento de que tenías un sueldo alto. Ne tengo ni idea de lo que ganabas, pero sí se que hacías un trabajo estupendo y que has sacado la edición en Bilbao hasta dejarla en el segundo puesto de lectores de la prensa de Bilbao. Como lectora y seguidora de tu trabajo desde hace años, siento mucho la pérdida. Te deseo mucha suerte y me da pena que se haya prescindido de tu trabajo y en cambios a otros que están a mil leguas de ti, les dejen sólo porque ganen menos. Y, ¿el trabajo? ¿la experiencia? ¿la calidad no vale de nada? Mi hijo estudia periodismo y pena me da de su futuro. Saludos.
¡Aúpa Isabel!
Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios