Richard Gere luce nariz postiza para encarnar al timador devorado porsu propia invención, rodeado de una cohorte de secundarios (Marcia Gay Harden, Alfred Molina) que brillan por encima incluso de sus personajes.
Una idea... y una jeta de cemento
El director de Chocolat y de la magistral Las normas de la Casa de la Sidra retrata la cara B del gran sueño americano. Un autor en horas bajas, un magnate misterioso y una espiral imposible de engaños e intereses son los elementos de un puzle que deja al aire un mundo en el que la gente cree lo que quiere creer y lo más inverosímil es susceptible de convertirse en verdad absoluta -«cuanto más sinvergüenza soy, más les gusto», llega a decir el protagonista-.




Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios