Baltimore, años sesenta. Las barreras sociales entre blancos y negros están a punto de saltar por los aires y una joven con muchos sueños y algunos kilos de más despierta convencida de que ha nacido para el baile.
Es la semilla argumental de Hairspray, un musical que ha llevado a la gran pantalla Adam Shankman, con la debutante Nikki Blonsky, John Travolta (¡como su sobreprotectora madre!), Christopher Walken y Michelle Pfeiffer en los papeles principales.
La película es todo un alegato a favor del género en estado puro, ese que se reconoce porque sus protagonistas despiertan y cuentan (cantan) al mundo sus más encondidos deseos (magnífico el arranque de la cinta con el Good Morning, Baltimore de Blonsky) o sufren a golpe de balada sus desengaños y consiguen que el mundo gire a ritmo de twist.
Inteligente, rápido y efectivo (ni siquiera la ingenuidad dramática y el previsible desarrollo propios del género empañan el resultado final), el filme de Shankman da más de lo que promete (buen ejemplo la impagable escena de Travolta y Walken, como marido y mujer, haciendo alarde de pasión flamenca).
Para los (muchos) fanáticos con que cuenta la cinta, la edición en DVD permite aprender paso a paso las coreografías y escuchar las escenas comentadas por el director y su protagonista.




yo tan sólo cantó en la ducha,
POR QUÉ ALLÍ SOY MUY
FELIZ, de día no cantó cómo no
sea que padezcamos sequia.
pero sí no tan solo hablo.
No tengo ni voz ni oído aunque
me encata la música, sobre todo la clasica pues fuí a ballet
de niña y me enamoré de sus
notas:El lago de los cisnes de
THAICOSCHY "las danzas de las
las horas" de aquel qué tenía una
gran pasión de vivir " Las maravillosas danzas hungaras"
DE BRAHMS
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