Ciutat de totsAlbert Castillón
Antes ‘partía’ que ‘doblá’
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22.11.2007
Así es nuestra querida ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, provocadora. Se atreve a emular al Ché Guevara cuando dijo «prefiero morir de pie que vivir de rodillas», porque a ella también la están fusilando los periodistas a los que odia profundamente. Se peleó con una compañera de TVE a la que no le aceptó la entrevista «no estoy dispuesta a someterme a un interrogatorio cada vez que me pongo ante un periodista», también con otros periodistas de Onda Cero y Radio Galega que, al insistirle sobre el Plan Galicia para llevar el AVE a Orense, les soltó: «Estoy harta del Plan Galicia de mierda». Así es Maleni, como la llaman los amigos, trabajadora incansable en turnos de 14 horas diarias, se jacta de haber obligado a apagar un puro al mismísimo Rajoy en un acto público, o de ser la ministra que más kilómetros de vías ha inaugurado en España, aunque el suelo por el que circulan se caiga a pedazos. Cuando abandonó la Junta de Andalucía para irse al ministerio, sus compañeros brindaron con cava para celebrarlo, no su ascenso, sino que se fuera. A los malos tiempos, pone buena cara y mucho Botox, que está en campaña. Doctora en Económicas e inspectora de Hacienda (como Aznar) era la Directora de Inspección Financiera y Tributaria cuando el caso Huguet descubrió la presunta corrupción en la Delegación de Barcelona. ¿Qué tendrá Málaga para conseguir que mujeres como ella o Celia Villalobos lleguen a ministras?
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