Ahora, todo el mundo se lava las manos y algún vecino dice que el arco, frágil pero apuntalado hasta entonces, se derribó de una simple patada, utensilio más primitivo que el pico o la Black and Decker, aunque responsables de la edificación comentaron que la arcada «se había caído» y que su empresa «sólo» se comprometió a preservar la fachada.
La verdad de este asunto se sabrá al concluir la investigación, aunque en el proyecto de la nueva finca (¿un hotel?, ¿viviendas?) el arco solariego puede que estorbara.
No quiero prejuzgar, pero entre las calles San Rafael y Santa Lucía también había otro arco del xix que se esfumó. Se ve que no están de moda.
Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios