Sus aparcamientos, llenos con cientos de vehículos. Y los accesos colapsados. Esas imágenes se repiten cada tarde, especialmente sábados y días de fiesta con comercios abiertos.
Los madrileños han cambiado sus pautas de ocio. Ahora no se estila dar un paseo, ir al cine o de compras y quedar con los amigos para cenar. Miento. Se estila, pero sin salir de una gran superficie en la que da igual si en el exterior hace frío o calor, llueve o ventea. No lo comprendo.
Soy de comprar en el mercado y echar la noche en una tasca. Entiendo las ventajas del centro comercial, que impone hábitos condicionados por viviendas construidas en urbanizaciones sin pequeño comercio a mano. Alguna vez he picado, pero no comparto el modelo. Nos uniforma y nos hace parecer estadounidenses. Y lo peor es que no tiene marcha atrás.




Completamente de acuerdo
Yo creo que sí tiene marcha atrás; no hay mas que ver lo que se empieza a hacer en los países nórdicos, cada vez mas opuestos a los centros comerciales; ya prohiben la construcción de macrocentros comerciales o de ocio y en ningún caso se permite la construcción de ellos aunque sean pequeños, si no son accesibles en transportes públicos de gran capacidad.
Allí ya saben que son unos grandes generadores de atascos.
a mi tampoco me gusta pero tu ve donde quieras, como yo tengo casi 70. los shoping me van.
con los años se termina por aceptar todo
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