Abrir
Cerrar
Buscar
cargando ACCESIBILIDAD

Ágora

Ágora - Cartel
Título V.O.
:
Ágora
Año de producción:
2009
Distribuidora:
Hispanofoxfilm
Género:
Drama
Clasificación:
No recomendada menores de 13 años
Estreno:
9 de octubre de 2009
Director:
Alejandro Amenábar
Guión:
Alejandro Amenábar, Mateo Gil
Música:
Dario Marianelli
Fotografía:
Xavi Giménez
Intérpretes:
Rachel Weisz (Hipatia), Michael Lonsdale (Theon), Oscar Isaac (Orestes), Rupert Evans (Sinesio), Max Minghella (Davo), Ashaf Barhom (Amonio), Homayoun Ershadi (Aspasio), Omar Mostafa (Isidoro)
  • Lectores

  • Críticos

Fotogramas de la película

Sinopsis

Egipto, siglo IV. El Imperio Romano ha extendido sus alas por el territorio, llevando la violencia a las calles en forma de revueltas religiosas. La ciudad de Alejandría es el único vínculo que queda con el Mundo Antiguo, pero el peligro de destrucción se cierne sobre ella y su legendaria biblioteca. Hipatia, una astrónoma atea, lucha por conservar toda la sabiduría que allí se almacena con ayuda de sus discípulos. Sin embargo, sus amoríos con un esclavo cristiano se convertirán en una amenaza.

Es uno de los estrenos más esperados del año y, sin duda, el proyecto más ambicioso e internacional de Alejandro Amenábar. A medio camino entre el drama histórico, el romance y el cine clásico de aventuras, "Ágora" viaja en el tiempo hasta los últimos momentos de la Biblioteca de Alejandría, y lo hace con un despliegue estético hasta ahora inédito para un cineasta español. El director de "Tesis", "Abre los ojos" y "Mar adentro" afronta su segunda película en inglés después de "Los Otros", aportando su particular mirada a la historia, la filosofía, la ética y la guerra. Como suele ser habitual en sus proyectos, Amenábar ha escrito el guión junto a Mateo Gil, pero en esta ocasión ha cedido la labor de componer la música a Dario Marianelli.

La bella Rachel Weisz encabeza el reparto dando vida a la legendaria filósofa y matemática de origen egipcio Hipatia. La oscarizada actriz de "El jardinero fiel" es la verdadera protagonista de la película, aunque a su lado están actores de la talla de Max Minghella (Syriana), Óscar Isaac (La vida ante sus ojos), Ashraf Barhom (Paradise Now), Michael Lonsdale (Munich) y Rupert Evans (Hellboy). "Ágora" fue presentada en la edición 2009 del Festival de Cannes.

Crítica

Alejandro Amenábar tiende a destaparse como un director suicida. Su apuesta por encadenar sin despeinarse dos saltos mortales con tirabuzón doble como "Mar adentro" y "Agora", melodramón desgarrado el uno y pseudopeplum sin peplum el otro, hablan por los codos. El director de "Tesis" se divorcia de la crítica, mandándola a paseo campando a sus anchas por dos géneros tan sistemáticamente antipáticos para la prensa especializada. Amenábar es un autor diferente; no filma nucas cámara al hombro ni clava planos fijos estáticos de 40 minutos, ni redacta diálogos jeroglíficos e ininteligibles. El suyo es un cine de abierta vocación popular, de éxito, y eso a la larga ha acabado por granjearle la hostilidad de abundantes sectores de la crítica nacional.

Lo cierto es que en esta ocasión su apuesta llega aún más lejos abundando en un género con número de seguidores en franca decadencia, optimizando (y de qué manera) u presupuesto que sólo reportará beneficios si su película cala hondo en el mercado europeo o en el estadounidense. Pero el último Amenábar es mucho más que nobleza de espíritu, acumulación de loables propósitos y acabado artesanal para el recuerdo. El director de "Los Otros" vence las reticencias de los escépticos con un apasionante collage de géneros que subvierte con habilidad aritmética todos los aparatosos estereotipos del cine de romanos. "Agora" arroja luz sobre la vida y obra (menos, considerando las múltiples y justificables licencias) de una mujer extraordinaria cuyo trágico martirio cercenó de raíz una revolución científica en ciernes que quedó trágicamente interrumpida por el fanatismo y el oscurantismo arcaico del mundo medieval. Pero además dibuja una nada tendenciosa e incandescente panorámica del ocaso de la luz del mundo antiguo en una dinámica de intolerancia religiosa que socavó los mismísimos cimientos de nuestra civilización. El conflicto político-religioso emerge aquí limpio de prejuicios. Amenábar se cuida muy mucho de no simplificar la dicotomía entre el mundo cristiano emergente y el mundo pagano declinante. Su Alejandría es un vívido enjambre de odios latentes y de violencia a flor de piel que estalla en cada rincón auspiciada por los unos o por Los Otros. Quien se escandalice por el papel integrista de ciertos sectores del cristianismo primitivo que se rebele contra los libros de historia y no contra Amenábar.

Hay más: en "Agora" hay romances ahogados en el desprecio, carnicerías callejeras que elevan el nivel del suspense y la adrenalina hasta límites muy notables y, claro, es una fábula astronómica nada didáctica pero sí accesible al común de los mortales que invierte el orden natural de los factores en un relato de pasiones a flor de piel explorando la mente de una mujer asexuada enamorada del cosmos y de su privilegiada capacidad para intuir sus más profundos misterios. Amenábar sabe jugar con las múltiples lagunas concernientes a la vida y legado de la inmortal científica alejandrina.

"Agora" es cine que conjuga espectáculo, sentimiento y pseudohistoricismo en un equilibrio encomiable, presumiendo de grandioso diseño de producción y efectos visuales en el rigor inclasificable de una película que se atreve a construir el clímax en torno a una utopía astronómica condenando el talibanismo arcaico y moderno con una ficción que sabe ser de entonces con pie y medio en el ahora. Rachel Weisz y un espléndido Max Minghella (que defiende con enorme sentimiento el personaje pegamento entre la historia y la ficción) enfatizan la dimensión humana del cerebral y apasionante espectáculo. ¿Defectos? Sí, unos cuantos, la insulsa banda sonora, el redundante maniqueísmo del vestuario, algunos gruesos deslices en el esfuerzo de ambientación y el subrayado del improbable ateísmo de la sufrida heroína. Lo demás es cine grande y la constatación de que Amenábar es un excelente director que no se arruga nunca en el más difícil todavía.

Películas más valoradas: Drama
Películas más valoradas de Alejandro Amenábar
22 Comentarios
Suscribirse por RSS

Escribir un nuevo comentario

21 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser ikusidugu
21
Avatar genérico
Dice ser ikusidugu, 02.12.2009 - 11.27h

Sin lugar a dudas, Amenábar ha vuelto a crear una buena película. Quizá no a la altura de "Mar Adentro" o "Los Otros", pero ha innovado, ha conseguido concienciar (con lo leído en comentarios precedentes, no a todos -pena-).

Pese a quien pese, Amenábar continua siendo el mejor exponente del nuevo cine español, y que dure mucho tiempo, no vaya a convertirse en otro Almodóbar...

Saludos a todos!

22 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser PEDRO DIEGO
22
Avatar genérico
Dice ser PEDRO DIEGO, 16.12.2009 - 20.42h

Si algo caracteriza esta película es las ganas que tienes durante su metraje de que finalmente ocurra algo, pero "eso" no acaba nunca de llegar. Se termina haciendo aburrida. Música exagerada y muchas veces insufrible, cuesta encajarla con lo que uno ve. Algunos actores son pésimos en sus interpretaciones y uno no termina de conectar con ninguno de ellos, especialmente con la desquiciada protagonista (da igual lo que ocurra a su alrededor, 300 bombas nucleares... y ella sigue con sus planetitas y sus polladas). La historia que nos cuenta la película tiene muchísimo más de ficción que de verdad, sólo hay que leer un poquito de historia. Se sabe casi que nada de esta sacerdotisa y mucho menos de la biblioteca de Alejandría, incluso algunos autores piensan que Julio César ya la había quemado mucho antes, sin rollos y estupideces religiosos de por medio. El uso pretencioso, desvirtuador, propagandistico, anticlerical, antipapal y antitodo, roza la estupidez hasta límites insospechables. Lo de odio a la religión por parte de Almenavar y los de la "Ceja levantada" es indudable, y mucho de esto se respira continuamente en la película, enmascarado en una supuesta realidad histórica (y os lo dice uno que de Religión ni sabe ni contesta). La fotografía es más de telefilm que de película que se precie; lógicamente los decorados sensacionales. Recurre continuamente a absurdas imágenes por satélite que no pegan ni con cola. Nos coloca una loba capitolina con Romulo y Remo sucustrupando, cuando por todos es sabido que éstos dos se añadieron a la estatua original muchos siglos después. En fin, un cúmulo de despropositos típicos del cine pretencioso al que aspira este director, y que, lamentandolo mucho, se queda en poco. Pero bueno, aún así, venderá un montón y acudirá todo el mundo como borreguitos al matadero. Por cierto, por seguir hablando de tópicos actuales, podía haber hablado también en su peli del Cambio climático, calentamiento global, la eutanasia y todos esos teminas que ahora se llevan tanto, así hubiera obtenido alguna subvención más que otra.

Escribir comentario o corrección

3000 caracteres pendientes

Introduce el número de la imagen (Código de verificación para prevenir envios automáticos).

Código seguridad

Normas para comentar en 20minutos.es
  • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Por favor, céntrate en el tema.
  • Normas y protección de datos