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La posibilidad de una isla

- Título V.O. :
- La possibilité d une ile
- Año de producción:
- 2008
- Distribuidora:
- Premium Cine
- Género:
- Drama
- Clasificación:
- No recomendada menores de 7 años
- Estreno:
- 14 de mayo de 2009
- Director:
- Michel Houellebecq
- Guión:
- Michel Houellebecq
- Música:
- Mathis Nitschke
- Fotografía:
- Eric Guichard, Jeanne Lapoirie
- Intérpretes:
- Jordi Dauder (Gérard), Arielle Dombasle (Delegada mexicana), Andrzej Seweryn (Slotan), Patrick Bauchau (El profeta), Benoît Magimel (Daniel), Ramata Koite (Marie 23), Jean-Pierre Malo (Jérôme)
Sinopsis
Daniel 25 vive aislado en una cámara subterránea. Su única compañía es el silencio y su único contacto con el exterior, unas imágenes vía satélite que le muestran cómo el mundo ha sido devastado por las grandes epidemias, el cambio climático, los conflictos nucleares y las guerras étnicas. Él es un experimento. Ha sido creado por clonación a imagen y semejanza de Daniel 1, el gurú de una secta que se sacrificó por conseguir la inmortalidad humana en la Tierra. Pero ¿de qué le sirve si está solo?
El escritor francés Michel Houellebecq es famoso por sus novelas, entre ellas la cinematográfica "Las partículas elementales", pero también tiene experiencia en el campo del guión y la dirección de cortometrajes. Uniendo todo eso, y decidido a dar otra interpretación a su narrativa, Houellebecq se convierte en cineasta con la adaptación de uno de sus libros más aclamados y controvertidos: "La posibilidad de una isla". Publicado en 2005, la historia nos lleva a un nuevo milenio, donde las guerras y las catástrofes han acabado con todo, menos con un ser creado expresamente para sobrevivir.
Ese ser tiene el rostro del actor Benoît Magimel, un habitual del cine galo con títulos como "Una chica cortada en dos", "Héroes del cielo" o "Los jardines de la memoria". Su partenaire femenina es la enigmática Ramata Koite, que hace su debut en un gran papel, aunque también destacan las intervenciones de Patrick Bauchau (La habitación del pánico) y el español Jordi Dauder (Camino). Las sectas, muy criticadas por el autor, y la música, de gran expresividad, se convierten en dos personajes más.
Crítica
A Michelle Houllebecq no deben gustarle un pimiento las adaptaciones que hasta la fecha se han hecho de sus excelentes novelas. Para evitar ulteriores decepciones ha tomado una decisión que lo deshonra: creerse capaz de contar historias a través de cualquier lenguaje autohomenajeándose en calidad de director y guionista. Houllebecq no contempló, según parece, una tercera vía de alternativas: no adaptar la novela, y punto. Pero lo hizo y cometió un error garrafal. El público que no haya tenido a bien leer el libro matriz tendrá que luchar contra sus irrefrenables deseos de abandonar la sala pasados 15 o 20 minutos de película. Del otro lado los múltiples fans de la novela odiarán desconsoladamente al improvisado director por asesinar la idílica imagen que del libro habían tejido sus respectivas imaginaciones.
"La posibilidad de una isla" deja con muy mal sabor de boca, contamina el recuerdo de la novela y demuestra hasta qué punto una obra literaria excelente puede convertirse en una película mala y punible. Nos vienen a la cabeza los estériles intentos de dominar el arte cinematográfico del gran Paul Auster. Al menos él, que fracasó con estrépito con "Lulu on the Bridge" y "La vida interior de Martin Frost" trazó una línea divisoria entre su producción literaria y su producción cinematográfica, sin mezclarlas, sin manchar las unas con las otras. La propuesta de Houllebecq es un monumental desastre.
Una película tediosa y pedante que provoca lástima ante el panorama de un gran artista estrellándose ferozmente contra sus propias limitaciones. Al escritor galo el empeño le viene muy grande, la lírica farragosa y delirante que salpica la totalidad de los fotogramas de su impresentable ópera prima, son un baño de humildad. Nadie podría haber hecho una adaptación menos afortunada de su novela que él mismo.
Película arrítmica, jeroglífica, formalmente desaliñada hasta el límite de lo grotesco "La posibilidad de una isla" es un severo recordatorio de que el lenguaje escrito y el de las imágenes son dos universos absolutamente distantes. Zapatero a sus zapatos. Sólo cabe esperar que Houllebecq haya aprendido la lección y no esté por la labor de tropezar dos veces con la misma piedra. Si para eso ha servido el traspiés, al menos habrá servido para algo.
Películas más valoradas: Drama
- Cisne negro (2010)
- Film socialisme (2010)
- Mentiras piadosas (2008)
- El discípulo (Jesús, la historia no revelada) (2010)
- Un profeta (2009)




Sin lugar a dudas la obra más plúmbea de Houellebecq; después de esa no ha vuelto a escribir otra. Supongo que los lectores hastiados de tanta pedantería y funambulería grotesca no volvermos a comprar otra obra del inefable Michel Houellebecq. Francia tiene la "virtud" de producir cada quinquenio intelectuales que se diluyen como un azucarillo y nadie se acuerda de ellos. He leído todas sus obras y llegué incluso a admirarlo, pero esta última es nauseabunda como las salchichas asquerosas y grasientas que el mequqtrefe se zampa en uno de los capítulos.
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