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La ola

- Título V.O. :
- Die Welle
- Año de producción:
- 2008
- Distribuidora:
- Aurum
- Género:
- Drama
- Clasificación:
- No recomendada menores de 13 años
- Estreno:
- 28 de noviembre de 2008
- Director:
- Dennis Gansel
- Guión:
- Dennis Gansel, Peter Thorwart
- Música:
- Heiko Maile
- Fotografía:
- Torsten Breuer
- Intérpretes:
- Jürgen Vogel (Rainer Wenger), Max Riemelt (Marco), Frederick Lau (Tim), Jennifer Ulrich (Karo), Christiane Paul (Anke Wenger), Elyas M´Barek (Sinan)
Sinopsis
En la Alemania contemporánea, el profesor Rainer Wenger idea un experimento con el fin de explicar a sus alumnos los mecanismos de los gobiernos totalitarios. Para ello, implanta una disciplina estricta en el funcionamiento de la clase y un fuerte sentimiento de comunidad entre los estudiantes. Con el paso de los días, esta experiencia didáctica se va convirtiendo en algo real y peligroso, creando una espiral de violencia que incluye agresiones y aislamientos. Ya es tarde para echarse atrás.
"La ola" es un drama alemán que, basándose en la inquietante novela de Morton Rhue, bucea en los entresijos del totalitarismo para reflexionar si es posible que se vuelva a repetir un momento histórico como el del Tercer Reich. La película, como el libro, se inspira en un hecho real que tuvo lugar en 1967 en el Instituto Cubberley de Palo Alto (California): un profesor lanzó un experimento a su clase para que comprendieran los mecanismos del nazismo, dando como resultado un sistema de obediencia extrema que acabó en un movimiento real (La Tercera Ola) y varios episodios de violencia.
El director del filme, Dennis Gansel (Napola), interviene en un elenco de actores encabezado por Christiane Paul (Mi nombre es Bach), y un largo etcétera de intérpretes alemanes poco conocidos en nuestra cartelera. "La ola" ha participado en festivales internacionales tan prestigiosos como Sundance, ha sido nominado a los Premios del Cine Europeo y ha triunfado en los galardones concedidos por la industria germana.
Crítica
"Napola", penúltima película de Dennis Gansel, prefiguraba ya la luz roja de alarma que suena a todo trapo a lo largo y ancho de los inquietantes 120 minutos de "La ola". Entonces se cuestionaba Gansel, y en el empeño lanzaba un interrogante abierto a la sociedad alemana, hasta qué punto el pasado totalitario de Alemania era ´sólo´ una sanguinaria experiencia piloto de la que avergonzarse anclada ya en la noche de los tiempos. "Napola" elucubraba sobre el papel de la juventud de la alta burguesía en el régimen de terror nazi, sobre la maleabilidad asustante de sus conciencias en manos de un titiritero carismático y demagogo. Eran los soldaditos del régimen, educados en la rigidez de una disciplina espartana, dispuestos a seguir ciegamente la inercia del discurso imperante enajenados en pos de un ideal que los unía en la demencia. Gansel hacía entonces cine-historia, y aunque ahora recicla el envoltorio en un esquema de historia-ficción, ambas películas se suceden con una coherencia casi perfecta.
Viajamos del ´qué pasó´ al ´qué pasaría si´, pero la experiencia histórica que inmortalizaba "Napola" es tristemente el espejo en el que se mira "La ola" para aseverar que, después de todo, el totalitarismo es un fantasma vivo y coleando. Para comprender la amplitud en perspectiva de la escalofriante reflexión se impone el visionado conjunto de ambas películas como partes de un díptico indisociable. Pero el apocalíptico oportunismo de "La ola", más allá de sus virtudes y defectos fílmicos, se basta y se sobra para colocarnos frente al precipicio de una amenaza latente peligrosamente plausible.
Basada en hechos reales, la última película de Dennis Gansel reconstruye con licencias dramáticas varias y con intercambio de contexto el experimento sociológico puesto en práctica por un profesor de instituto norteamericano hace ya unas décadas para demostrar a sus alumnos que el fascismo no era un fósil. El ensayo se le fue de las manos para, de esa manera, demostrar hasta qué punto sus temores tenían vigencia. Gansel no se queda en el umbral de la dramatización exhaustiva de aquel suceso. Su película es una película del siglo XXI y las variantes generacionales juegan un papel decisivo en el meollo de su ficción.
"La ola" es una película apasionante por la lucidez terrorífica de su discurso, por el valor social y sociológico de sus imágenes. El fascismo es un germen, un virus latente que sólo necesita un desencadenante puntual para generar una infección a gran escala. Más aún, y es ahí donde la cinta hace más daño, en un contexto sociopolítico tan degradado como el actual en el que, qué miedo, se dan casi todos los requisitos históricos (crisis económica, perspectivas laborales bajo cero, emigración masiva, crisis en la identidad nacional...) que sostienen el surgimiento de las utopías totalitarias.
A Gansel se le va la mano con las ramificaciones escolares del fenómeno dibujando una hipótesis de credibilidad dudosa. No se entiende la pasividad crónica del instituto en el que se extiende el tumor, ni la improbable ambigüedad moral e intelectual del profesor-führer que maneja los hilos del experimento. "La ola" es un filme de credibilidad cuestionable por mucho aval que sean sus fuentes verídicas. Habrá además quien acuse a Gansel de sensacionalista, de abanderado de un efectismo fácil por culpa de un desenlace extremo y sin contemplaciones. Pero es precisamente ese controvertido fin de fiesta el que ubica su película en el contexto crítico de una modernidad de adolescencias hiperviolentas.
De hecho es posible que su película sea más sugestiva como espejo sociológico, como demencial juego de rol para mentes enfermas en imágenes, que como obra cinematográfica propiamente dicha. Sea como fuere el filme provoca, sacude los adentros, prohíbe la indiferencia y da pie a un debate social apasionante. No poco, vaya.
Películas más valoradas: Drama
- Cisne negro (2010)
- Film socialisme (2010)
- Mentiras piadosas (2008)
- El discípulo (Jesús, la historia no revelada) (2010)
- Un profeta (2009)




Una mínima anécdota para ilustrar cómo el poder corrompe y produce prepotencia:
Siendo adolescente, el día de la fiesta patronal (no diré de qué localidad) vino el obispo a celebrar una misa multitudinaria al aire libre. El cura de mi parroquia pidió a los chicos de catequesis (unos 15 ó 20 chavales de entre 13 y 17 años) que le sirviéramos de "servicio de seguridad" e impidiéramos pasar a nadie detrás del "altar-escenario", ni siquiera la prensa que cubría el acto.
Los "vigilantes" sólo íbamos diferenciados del resto de asistentes con un pequeño peto distintivo... un mínimo "uniforme" que bastó para que todos nosotros, incluido yo mismo (de lo cual me avergüenzo), de forma espontánea e instintiva nos comportásemos de forma brusca, maleducada e incluso despótica con todo aquel que intentase cruzar la "barrera".
No quiero pensar si, en lugar de la hora escasa que duró esa misa, hubiéramos llevado el "peto" todo el tiempo que quisiéramos. O que hubiera sido un uniforme paramilitar completo. O que nos hubieran dado €carta blanca€ para actuar con toda la violencia que quisiéramos contra quienes hubiéramos querido, sólo por el mero hecho de €no ser de los nuestros€... Es preocupante ver qué poco hace falta para que €el hombre sea un lobo para el hombre€.
Todo extremismo político (sea Nazismo, Fascismo, Estalinismo, Maoísmo, Nacionalismo radical...), cultural-religioso (como el Islamismo Yihadista) o los meros grupos de €holligans€ deportivos surgen primero del atávico sentimiento de grupo (€los míos contra los demás€), de la €fortaleza€ psicológica que da sentirse parte de una €masa€ y del relativismo moral que se tiene cuando se cree servir a una causa superior (€matar es malo... salvo que sea a mis enemigos€). Cuando, además, hay una personalidad carismática (Hitler, como ejemplo paradigmático) que manipula y pervierte a esa €masa€ para alcanzar el poder a cualquier precio (incluidas la vía terrorista, la revolucionaria, el golpe de estado o incluso causar guerra), ya tenemos montado todo un Sistema Totalitario.
Las peliculas cada vez son mas pateticas.....cuantas mentiras contadas en tan pocos minutos.
HOLA QUE TAL VI LA PELICULA Y ES MUY INTERESANTE LA VIMOS CON LOS CHICOS DE LA ESCUELA PARA CONSTRUCCION CIUDADANA UNA MATERIA MUY BUENA NOS ENSEÑA SER CIUDADANO
creo que esta pelicula nos intenta mostrar lo que poodria pasar si nos entusiasmamos muxo con proyectos que parecen un juego pero luego se conviertes en eso:(
La Ola es un grupo numeroso de adolescentes cuyo uniforme es una camisa blanca,es similar a los Camisas Negras italianos o Camisas Rojas tailandeses,el lider de dicho grupo es el profesor Rainer Wenger,el grupo tendra enfrentamientos con otros grupos del instituto como los anarquistas y protagonizaron una pelea en la piscina municipal con los seguidores de otro instituto en un partido de waterpolo entre los dos centros,ese grupo participo en actos vandalicos como pintadas de grafiti y colocamiento de pegatinas con el simbolo de La Ola por toda la ciudad,en cristales de tiendas,restaurantes,edificios,iglesias e incluso el Ayuntamientopero yo queria matizar,la tragedia del final,el suicidio de Tim,yo lo justifico diciendo que Tim paso de ser un marginado a se respetado con motivo del proyecto de La Ola,y cuando ese proyecto acabo,su vida tambien terminaba,Tim lo dijo,''La Ola...es mi vida'',y decidio que si su vida terminaba,mejor terminarla tambien fisicamente,y se pego un tiro.
Autocracia,definicion,la autocracia es cuando una personas o grupo de personas dominan sobre toda la poblacion,ejemplos de autocracia o dictaduras-la Alemania del Tercer Reich,la epoca stalinista en la Union Sovietica,la dictadura franquista en España o el mandato de Mussolini en Italia.
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