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El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

- Título V.O. :
- The assassination of Jesse James by the coward Robert Ford
- Año de producción:
- 2007
- Distribuidora:
- Warner Bros
- Género:
- Western
- Clasificación:
- Pendiente por calificar
- Estreno:
- 31 de octubre de 2007
- Director:
- Andrew Dominik
- Guión:
- Andrew Dominik
- Música:
- Nick Cave, Warren Ellis
- Fotografía:
- Roger Deakins
- Intérpretes:
- Casey Affleck (Robert Ford), Brad Pitt (Jesse James), Sam Rockwell (Charley Ford), Mary-Louise Parker (Zee James), Sam Shepard (Frank James), Zooey Deschanel (Dorothy), Paul Schneider (Dick Liddil), Jeremy Renner (Wood Hite)
Sinopsis
Desde sus inicios en el mundo del crimen Jesse James se ha forjado una leyenda. Los robos y amenazas a los poderosos banqueros han hecho de él una especie de Robin Hood sin ley al que se admira en los periódicos. A sus 34 años es consciente de que han puesto precio a su cabeza y quizá haya llegado el momento de dar El último golpe y retirarse a un lugar seguro con su gente de confianza. Sin embargo, es demasiado tarde. La lealtad no es nada comparada con la gloria de acabar con el gran forajido. A finales de 1800 un forajido con alma libertaria atemorizó y fascinó a la par a la sociedad norteamericana. Se llamaba Jesse James y era famoso por los crímenes que cometía contra los grandes propietarios de la época. Su vida y su muerte hicieron de él toda una leyenda atemporal. Así lo recoge Ron Hansen en su novela "El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford", relato en el que se basa esta película. El neozelandés Andrew Dominik (Chopper) ha querido ir más allá en la biografía del forajido, centrándose en su verdadera personalidad y la de su asesino, Robert Ford. La historia se ocupa de los meses previos al asesinato, centrándose en la peculiar amistad que entablaron ambos protagonistas. El filme, que posee esa melancolía propia de la estética western, es un drama psicológico abierto al punto de vista del espectador. Brad Pitt se alzó con el premio al Mejor Actor en el pasado Festival de Venecia gracias a su interpretación de Jesse James. Además, el protagonista de "Babel" ha retomado su labor como productor después de "Un corazón invencible". Su contrapunto en esta ocasión, y compañero en la saga "Ocean's", es Casey Affleck, que acaba de estrenar "Adiós, pequeña adiós". Les acompañan Mary-Louise Parker (El dragón rojo), Sam Rockwell (El hijo del Mal) y Sam Shepard (Bandidas).
Crítica
La semiótica del neo-western emerge desde las propias cenizas del western clásico, desde sus contraluces y desde la proyección de su personalidad subterránea. Los códigos morales que circulan en la representación de la simbología común no son sino pretextos estéticos para demoler el mito e invocar espectros. El western ya no es un género popular, como fue en los días dorados de Hollywood, el público norteamericano le dio la espalda hace lustros y la semántica del mismo es ahora refugio de francotiradores y cronistas marginales del desencanto. Jarmusch, Winterbottom, Dominik... incluso Eastwood cuya última aportación al género, "Sin perdón", abrió la veda de ese oeste de autor, crepuscular, desmitificador, poblado de sabandijas arrastradas entre paisajes iconoclastas, de lluvia y nieve, matarifes deshonestos que disparan por la espalda y en penumbra prefigurando el caos espiritual del que emergerá la Norteamérica moderna.
"El asesinato de Jesse James..." incide en esa exploración del reverso tenebroso del género que fluye desde la desarticulación del arquetipo, la inversión estética de la poética paisajista, la reestructuración del tempo narrativo en pos de una distancia contemplativa donde la metamorfosis del contexto, como contrapunto ético y estético a la mitomanía tradicional del western, encuentra eco en la desbordante lírica de las texturas y en la proliferación de sombras y sobrecogedores augurios de extinción. Pero Dominik no se aviene a la ortodoxia del oeste crepuscular, en tanto que cajón de sastre de paradigmas de la antiépica fronteriza. Su película sí se detiene, como buen western del ocaso, en la exploración de los estertores de esa violencia posbélica surgida de la pésima arquitectura de una América de confederados semivagabundos y humillados, indispuesta a digerir las nuevas leyes de una Unión en la que los renegados no creían, pero el distintivo reside en el propio tono de la dramaturgia. El Jesse James de Dominik es un monarca shakespeariano paranoico y en constante guardia ante la amenaza de un magnicidio perpetrado por sus señores de la guerra, un caudillo devorado por la soledad y por el acecho de los conspiradores cuyas horas están contadas y cuya prematura muerte propone resonancias bíblicas. Dominik dibuja la relación Jesse James-Robert Ford como si de Jesucristo y Judas se tratara, sublimando el significado de la cita en la secuencia del asesinato en la que James se entrega a las pistolas de los hermanos Ford como Cristo se entregaba a las autoridades judías asumiendo la necesidad de su calvario.
Un filme ambicioso en su planteamiento conceptual, pero no menos en su sintaxis formal; Dominik ejerce de brillante discípulo de Malick (no en vano dirigió la segunda unidad en "El nuevo mundo"), esculpiendo una balada portentosa, un excepcional poema sobre contraste y conflicto entre pasado y presente desde la óptica de la obsesión insana de un hombre hacia otro, sobre la dicotomía héroe-villano en el alba de una nación dispuesta a olvidar los ritos atávicos de ilegítima violencia fronteriza, mitificada pero olvidada, y sobre la endeble naturaleza de las leyendas.
Los mismos críticos que ahora denuncian la longitud extensiva de la magistral propuesta de Andrew Dominik alababan hace meses la mesura de la desmesura de los ciento ochenta minutos de laberinto multidimensional de David Lynch y su "Inland Empire". "El asesinato de Jesse James..." es una película larga, pero la longitud no determina el volumen del exceso. Trágica e inmensa, surcada por una densidad psicológica de demoledora intensidad, la cinta regala además un memorable vis a vis entre un Brad Pitt en el cenit de su maduración como intérprete y el imparable Casey Affleck,escalofriante alter ego del cobarde Robert Ford, el hombre que mató a Jesse James.
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La vi ayer y me quedé dormida. Menudo puto bodrio
excelente pagina..por favor envienme su boletinelectrònico a mi mail
Sinceramente, estupenda. Está entre las 5 mejores películas que he visto en mi vida. Una buena mirada. Nada más que decir, si dijera lo que debo decir, estaría mucho tiempo.
Lo que más me gustó: La actuación excelente de Casey Affleck
Lo que menos me gustó: El rol que interpreta Brad Pitt (Jesse James)
Frases favoritas: No recuerdo, la vi hace mucho..
Demasiado profunda y real...me transporte a su epoca su mundo y su vida..la senti como si alli estuviera
Dioooooos, me moria de ganas por ve esta peli desde el m0mento k la vi en el videoclú y sempre tava cojida, es brutaaaaal, aller la logré ver y em impresiono, k bien hecha, con k delicadez trata cada escena, es pa mi gusto lo k em esperaba, y me gusta la historia y Bradd, y cassey, crujeeeen sus papeles, k buena peli, un saludo 5*****
Mucha buena crítica pero esta película es lenta y fría como ella sola. La fotografía es muy buena; pero carece de acción, de ritmo, de buenas interpretaciones (Brad Pitt siempre ha sido y será un buen modelito o muñequito para las mujeres pero de actor nada de nada) y de interés.
Más cine de autor que verdadero cine del oeste. No tiene nada que ver con un western clásico.
Quienes quieran ver cine moderno del oeste lleno de acción y entretenido, les recomiendo:
"Silverado", "Un horizonte muy lejano", "Maverick", "Wyatt Earp", "Open Range" y "El tren de las 3:10" y abstenerse de ver esta película.
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