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El tiempo que queda

- Título V.O. :
- Le temps qui reste
- Año de producción:
- 2005
- Distribuidora:
- Vértigo Films
- Género:
- Drama
- Clasificación:
- No recomendada menores de 18 años
- Estreno:
- 5 de enero de 2006
- Director:
- François Ozon
- Guión:
- François Ozon
- Intérpretes:
- Jeanne Moreau, Valeria Bruni Tedeschi, Marie Rivière, Melvil Poupaud, Daniel Duval
Sinopsis
Romain, un fotógrafo de 30 años, averigua que sólo le quedan unos pocos meses de vida. Esta es la historia de su camino hacia la muerte, rodeado de miedos y con la tristeza de dejar un mundo al que se siente más apegado ahora que nunca. Romain atraviesa por todas las fases: desde la ira, hasta la negación y la posterior aceptación. El cáncer terminal que lo recorre hace mella en su cuerpo, que comienza a sufrir un deterioro progresivo hasta el final de su vida. Pero el joven no se lanza a "vivir a tope", a agotar cada segundo con actividades, a viajar... sino que profundiza en su final, en el tiempo que le queda a través de la fotografía. François Ozon (8 mujeres) inició lo que él llama la "Trilogía del luto" en 2001 con "Bajo la arena", en la que mostraba la muerte de un ser querido. Ahora ofrece su particular visión de una enfermedad incurable en un joven y nos avanza que completará el ciclo con una historia sobre el fallecimiento de un niño. La película cuenta con el guión del propio Ozony las interpretaciones del premiado en el pasado Festival de Valladolid Melvil Poupaud (El divorcio), Jeanne Moreau (Eva, El amante), Valeria Bruni-Tedeschi (5x2, Invierno), Daniel Duval (Hombre objeto), Marie Riviere (Clandestino) y Christian Sengewald.
Crítica
Las fauces de la muerte desde la perspectiva de un enfermo terminal de cáncer. François Ozon vuelve a incurrir en temáticas solemnes y universales con un tratamiento exento de originalidad alguna. La misma música que en 5x2, un drama sobre la crisis de pareja sin nombre y apellidos y con voluntad de esbozar un discurso generalista, universal y extrapolable a cualquier excepcionalidad que se precie. El tiempo que queda es un filme tan correcto en planteamiento y ejecución como apático y distante. Todo el meollo de la cuestión es el lento marchitarse de un fotógrafo al que la vida se le escapa de las manos alejado de todo y todos ocultando su dramático porvenir a sus seres queridos, un ser desvalido que se defiende de las envestidas de la muerte mientras asume la insoportable levedad del ser y comprende la futilidad del tiempo perdido. Ozon no aporta subjetividad alguna, ni se aparta de ese espíritu ejemplar y representativo que rezuman sus últimas producciones. El tiempo que queda no toca la fibra, no arrastra emocionalmente en el último suspiro del muerto andante, ni plantea reflexiones que no hayan sido esbozadas hasta la saciedad una y mil veces con idéntico oficio pero más sangre y más tripa. En el mismo campo semántico se movía Las invasiones bárbaras de Denys Arcand con una sutileza admirable que no exhibe jamás este trozo de hielo cinematográfico que apenas se suelta la melena puntualmente en secuencias contadas. Ozon lo borda en la descripción de la trágica complicidad que alimenta el adiós del enfermo terminal y su abuela, interpretada por una radiante Jeanne Moreau, o en el último aliento vital del mártir en un parque observando a su hermana y su sobrino en la clandestinidad de una sombra silenciosa. Son retazos inconexos de gran cine que casan malamente con la rebuscada voluntad de Ozon por hacer padre póstumo a Romain/Melvil Poupaud, diseñando un triángulo paternal, el formado por el propio Poupaud, Jany/Valeria Bruni Tedeschi y su marido, que intercambian "semillas· por conveniencia en virtud de un improbable pacto según el cual el primero mantendrá relaciones sexuales con ella para darle el hijo que su estéril marido no puede proporcionarle. El tiempo que queda nunca llega a ser el drama que quiere ser y acaba por ser un Ozon de nivel medio bajo, con un discurso anclado en la comodidad de lo evidente, que planea en busca de una identidad que nunca encuentra entre psicologías tan tangibles y factibles como trilladas.
Películas más valoradas: Drama
- Cisne negro (2010)
- Film socialisme (2010)
- Mentiras piadosas (2008)
- El discípulo (Jesús, la historia no revelada) (2010)
- Un profeta (2009)
Películas más valoradas de François Ozon
- Mi refugio (2009)
- Swimming Pool (2003)
- Sitcom (1998)
- Potiche, mujeres al poder (2010)
- Ricky (2009)






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