Y para compensar a los autores y otros propietarios de la producción audiovisual o musical por los derechos que dejan de percibir al copiarse gratis sus obras, establece una remuneración –canon de copia privada–, en vigor en nuestro país desde 1992.
Tampoco el intercambio de archivos musicales en la Red (P2P) es legal, pues se está dando una utilización colectiva de las obras y, además, existe un lucro, consistente, cuanto menos, en que a cambio de ofrecer mis archivos, puedo obtener gratis algo que de otra manera tendría que pagar. Los derechos de autor son el salario de los autores. ¿Por qué habrían de estar obligados a regalar el fruto de su trabajo? ¿Qué profesionales lo hacen?

Espero que el sr Ciber-Algo le pague algún dinero a los señores de 20 minutos por utilizar este periódico digital de forma gratuita, ya que tan preocupado está por la remuneración de estos profesionales, e incluso me pague a mí y al resto de los comentaristas de la noticia por la aportación literaria que estamos realizando al opinar sobre esta carta de Doña Antonia. Todavía no me he parado a pensar qué precio le voy a poner a mi comentario, y habrá que dirimir también los del resto de comentaristas. Una vez determinado, si se nos abona, podremos considerar cuantos son los honorarios de este literato Sr. Ciber-algo y de la Sra Antonia, que no tienen ningún escrúpulo en expresar gratis que a los autores se les pague. Sr Ciber-algo, no sé si habrá oído alguna vez la expresión "reconversión industrial", que parece que Ud ve perniciosa para el sector audiovisual, pero que no creo que le afecte tanto si hablamos de la minería, los astilleros o qué sé yo. No crea que eliminando los intercambios p2p se vayan a incrementar las ventas de material original, por el mismo motivo por el que se producen, que el poder adquisitivo de un ciudadano medio no lo permite. El doble de nada es nada, y si piensa que la masa ciudadana va a comprar con los precios estipulados por la industria lo suficiente para mantener a toda esa pléyade de asalariados que cita, va Ud de cráneo. Dése cuenta de que la oferta es mucho más variada y variopinta de lo que piensa, no sé si conocerá Ud i-tunes, por ejemplo, a los que no parece irles mal, así como a tantos y tantos autores que se dan a conocer a través de la red y que de tener que pasar por el tamiz de una discográfica o editorial jamás verían publicadas sus obras. Además, se va demostrando que incluso económicamente los canales distintos de las empresas editoriales le vienen bien al conjunto económico, pues la oferta no ha decrecido como pretendidamente debería haber ocurrido, sino que más bien las empresas y creadores menos competentes se quedan al margen de los beneficios. En fin, que queremos volver a la época en que la cultura estaba ligada al poder adquisitivo, quememos las bibliotecas públicas y que cada palo aguante su vela.
Por cierto, mi hermano es un ladrón. Le presté un libro que compré de mi bolsillo y lo ha disfrutado sin pagarlo.
Uff, y toda esa ropa que pasó de mis manos a las suyas porque a mí me quedaban pequeñas... y ese periódico que compré el domingo... y...
Según tengo entendido, esta señora, Antonia Picazo, parece ser que no predica con el ejemplo, a un empleado de la SGAE le obligó a ceder gratuitamente su material didáctico, alegando que el conocimiento era universal, no se como acabó la historia, pero desde luego todo este rollo de la sgae me huele a chamusquina.
Señores. Yo nací en el 77, y los que lo hayan echo sobre la misma fecha más o menos o anteriormente posiblemente recordarán que en los mercadillos, cuando no existían "cedeses" ni discos duros ni nada de eso, o por lo menos no estaban al alcance de todos, se vendían copias de las cintas de casette a tutiplen. Eran copias a la vista ilegales, hechas con cintas virgenes y con las carátulas fotocopiadas en blanco y negro. Estas copias tenían animo de lucro, porque el que las hacía se beneficiaba con el trabajo de otros, y aún así en aquellos tiempos no creo recordar que se armase tanto revuelo. Pero sucede que con la introducción de las nuevas tecnologías en el ámbito del hogar se ha producido una copia masiva muy dificil de controlar, por lo que mucha gente está que hecha chispas al ver sus ganacias disminuidas. El problema no es que no ganen, el problema es que ganan menos. ¿Quien no grabó alguna vez en su vida una cinta de casette con música de la radio? Esto no suponía ningún problema y era perfectamente legal, porque no la usabas para ponerla en las fiestas de tu pueblo ni en la radio de la comarca, sino para oirla en la intimidad de tu hogar. En ese sentido, la copia privada y el uso de P2P no es ilegal, porque ni al que hace la copia ni al que comparte le reporta ningun beneficio. Además para entendernos se debería hablar con propiedad (lo cual no quiere decir que no podamos equivocarnos). En ese sentido, segun la Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81nimo_de_lucro) "Se denomina ánimo de lucro, en Derecho, a la intención de una persona de incrementar su patrimonio mediante un acto jurídico legal o ilegal". No comprando una obra no aumentamos nuestro patrimonio, por lo que no se actúa con ánimo de lucro.
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