Ayer, buscando libros para mi despacho adquirí un librito de Derecho Mercantil titulado Nociones de Derecho Mercantil. Apenas llega a 190 páginas. Está pensado para introducir a los estudiantes de la UNED en la mencionada materia antes de que se embarquen en los grandes tochos. El libro es breve, conciso y, sobre todo, tremendamente entretenido. Me sirvió para dar una nueva visión a todo lo que ya sé. A veces, la marea de legislación y el ritmo de trabajo nos hace perder de vista los principios esenciales. Y me pregunté, ¿no serían extrapolables estos libros al ámbito educativo? Esto es, sería un extraordinario método pedagógico que cada materia, desde la infancia, sea introducida por un pequeño manual que dé una visión global de la asignatura.
El sueño de la verdadera cultura, aquello que queda cuando uno ha olvidado todos los datos... En el colegio se hartaban de repetirnos que antes de estudiar el tema leyésemos los títulos de los epígrafes de la lección como técnica de estudio. Nadie lo hacía. ¿Quién se entretiene leyendo títulos sueltos sin conexión? Pequeñas obritas darían una idea global de la materia a conocer, lo que se recibiese posteriormente, al entrar en los detalles del verdadero manual, no caería en saco roto porque se vería su sentido y finalidad. Se lograría así captar el interés de los alumnos y se facilitaría su comprensión. Pero, sobre todo, y lo que es más importante, con esa motivación se estaría fomentando su capacidad para seguir aprendiendo.
En un tiempo de cambios vertiginosos en lo científico, en la actualidad, en las publicaciones, etc., es imprescindible asentar el deseo de aprender por uno mismo ya que cualquier conocimiento estático caduca inmediatamente en la sociedad digital. Cuantos más global sea el conocimiento en los términos que lo expone Edgar Morin más eficiente será el aprendizaje si hemos de entender este como la capacidad de seguir renovándose y filtrando nuevos datos y alcanzar ese sueño de un país y una población que tengan verdadera cultura, entendida ésta como aquello que queda cuando uno ha olvidado todos los datos.




Joé killo, yo voy a tener que ir a buscar ese librito del que hablas al principio porque he leído toda tu carta y no me he enterao de ná...
Por lo general los libros de la UNED son una mierda pinchada en un palo. Por ejemplo en mi ingenieria te encuentras que el primer cuatrimestre tiene 2 libros de 300 paginas de Fisica tamaño completo en los que el 75% es paja, encima hay paginas que vienen en blanco porque no se han impreso, la calidad de la letra es pesima y no se ve nada, etc.
Los libros de calculo infinitesimal lo mismo: El de teoria hay un monton de cosas que no explica o las explica mal, y luego el de ejercicios los ejercicios vienen mal explicados, llega a conclusiones que no te explica el camino para llegar a las mismas, etc.
Menudo negocio que tiene montada la UNED. Te cobran mas de 1000 euros por matricularte en algo que vas a estudiar desde tu propia casa (tienes tutorias pero lo normal es que no vayas porque los horarios son jodidos, mas si trabajas y ademas no te resuelven gran cosa) y solo vas a ir a hacer el examen y a ver las notas. Los profesores editan unos libros incomprensibles y luego te "recomiendan" que te compres otros "complementarios" tambien escritos por ellos y que cuestan el doble, para explicarte lo mismo pero bien explicado.
Mi consejo es evitar la UNED siempre que se pueda. Mejor meterte en la politecnica de Madrid aunque no vayas a clase y usar libros decentes.
El problema es que si introducimos esos libros, los niños tampoco lo leerían. Si el problema es falta de motivación, no de información. Si lograran motivar a los críos a estudiar y a aprender a hacerse algo más que pajas y porros, entonces si sería útil escribir libros así.
Apreciado autor sus observaciones son muy loables; de hecho, opino que los primeros pasos en el adentramiento en una materia a través de "grandes tochos" no es la mejor manera para introducirse. La gran profusión de datos hace que, en vez de adquirir esas primeras nociones esenciales (muy importantes para una posterior profundización), nuestra asimilación se reduzca a una dispersión de ideas desorganizadas y caóticas.
Ahora bien, teniendo en cuenta que este es un país de gandules que apenas siente apego hacia la lectura y que los universitarios se sacan la carrera a base de "apuntes" (sin leer casi un triste libro) es cuando menos dudoso que esos "manuales introductorios" lleguen a tener arraigo.
La universidad presencial también es patética.
Todo es teórico, evidentemente, si los profes estudiaron el mismo libro que tu y jamás pisaron una empresa privada, que esperas.
Vamos, que no se que quieres que te enseñe un tío que solo ha visto libros.
Eso sí, antes solo aprobaban 4 gatos debido a las estrictas normas de corrección, hoy día, como apenas hay universitarios, los aprueban por el forro a la mitad (he visto los exámenes de ahora), esto es lo que yo llamo ética profesional y tal.
Spain is different.
Estudiar con el único objetivo de aprobar exámenes y sacarse el título lo antes posible no suele ser sinónimo de aprendizaje y formación, aunque el hecho de que te guste la materia (aunque a más de uno se le quitan, o más bien le quitan las ganas a medida que pasa el tiempo) y que el material utilizado (libros y demás) esté bien planteado, puede ayudar a mitigar un poco los “vicios” del sistema. Con respecto al tema de los profesores que se ha mencionado arriba, totalmente de acuerdo. Cada vez se ven más recién licenciados que se meten a profesores sin a penas (a veces en absoluto) haber puesto en práctica sus conocimientos. Un profesor ha de ser sobre todo la viva imagen de la experiencia aplicada de los conocimientos que va a impartir.
YAGODA1 - #2
¿En la politécnica de Madrid, no se usan los acentos?
Me entra pavor viendo que clase de futuros ingenieros se están formando en España.
Anda, deja los libros de la UNED y repásate el de párvulos, que a ti ya te veo tocando la pandereta.
Los libros de ingeniería son por lo general malísimos, ya que la ingeniería es "ingenio puro", y eso no es fácil de transmitir en un libro.
Hay libros técnicos con métodos y normas, pero a ser ingeniero nadie puede enseñarte.
De ahí que los libros sean tan malos, normalmente escritos por ingenieros incapaces de servir para nada más que dar clase o escribir libros.
De hecho una de las pruebas que hacen agudizar y entrenar el ingenio de los futuros ingenieros es el interpretar esa mierda de libros ininteligibles, así como averiguar qué rayos significan los enunciados de los exámenes, que parecen redactados por un psicópata en celo.
El sistema educativo actual en el que se premia el aprobado rápido, la irreflexión, el acabar como sea aunque esté mal hecho el ejercicio... eso nos lleva a ingenieros mileuristas adoctrinados, incapaces de pensar e hipotecados hasta los 70 años.
Creo que estuviésemos más desarrollados como sociedad si no existiera el mercantilismo educativo. Esa premura por inventar algo y obtener réditos de el, está destruyendo la creatividad.
Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios