Tópicos acerca de los hombres y las mujeres hay muchos y para todos los gustos. No sólo las mujeres tienen que soportar mentiras y exageraciones acerca de su género. Parece que hay un gran empeño en «dar lecciones a los hombres» y se invierte mucho tiempo y dinero en promocionar estudios que puedan romper mitos machistas, pero no a la inversa.
Tampoco es cierto que nosotros seamos menos inteligentes, que no seamos sensibles o que no podamos hacer dos cosas a la vez, y sin embargo para muchas personas son verdades incuestionables. Como siempre, existe un doble rasero muy grande en los temas de igualdad.
Se nos critica muy duramente a los hombres exigiéndonos cambios de mentalidad, cuando la realidad es que a nosotros parece que tampoco se nos trata como iguales en muchos casos. Un poco de seriedad.
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JAJAJA si, vais a vivir sin hombres, y quien va a proporcionar los musculos que mueven este mundo y lo proveen de las materias primas.
En seis meses no habria produccion de energia de ningun tipo, en un año estariais recolectando frutos y sin cazadores verdaderos no veriais un pedazo de carne fresco en vuestra vida.
Vosotras os pensais muy independientes, pero que sepas que el 99% de los trabajos que se hacen fuera de una oficina y bajo el sol, o bajo 4 toneladas de acero y sudando lo hacen los hombres, y los seguiremos haciendo por muchos siglos, esos son los verdaderos trabajos que mueven la economia de un pais y los que permiten la existencia de los trabajos de oficina.
Barbas - #92
ja ja ja me parto.
Mira si ahora nos quedáramos las mujeres en la tierra, solo necesitaríamos a vuestros mejores nadadores para seguir poblando la tierra. Sin embargo creo que ustedes los hombres poco podrían hacer sin nosotras. Sabes de poco sirve la fuerza si no sabes utilizarla...
como decía aquel... la potencia sin control... no sirve de nada
JAJA si yo lo se, solo bromeaba.
Es una discusion tonta quien necesita de quien, la civilizacion fue gracias a ambos sexos, la mujer durante el 99% de la civilizacion estaria en casa cuidando a los niños y haciendo la comida, pero si lo piensas bien y friamente fue eso lo que sustento la sociedad, y si eres aun mas fria y observadora fue la mujer ( en una familia sana y sin violencia) la que siempre propuso y el marido dispuso, por lo menos en la mia y en la de mis primos y amigos, no se tomaba una decision sin que la madre aceptara, asi de simple.
Has oido del ""topico"" del "hombre con mamitis y la nuera compitiendo por el niño", para que veas que aun siendo adultos lo que dice nuestra madre, aunque sea ama de casa y nosotros brillantes ingenieros, pesa demasiado.
JAJA saludos.
Algo está cambiando
PRESENTADORA DE TV ALEMANA CAUSA POLÉMICA CON REVOLUCIÓN "ANTIFEMINISTA"
BERLIN, 23 Mar. 07 (ACI).-Una de las periodistas alemanas más respetadas y populares de la televisión nacional, se ha convertido en una abanderada de la revolución "antifeminista" y asegura contar con el apoyo de muchas mujeres para quienes el éxito profesional no compensa la pérdida de una genuina vida familiar.
Eva Herman es autora del bestseller "The Eva-Principle: Towards a New Feminity" (El Principio de Eva: Hacia una Nueva Feminidad). Acaba de publicar su segundo libro "Querida Eva Herman" en el que recoge cartas de mujeres que apoyan su rechazo de la propaganda de la autosatisfacción feminista.
Herman ha admitido que lamenta haberse divorciado tres veces y ha hecho público su rechazo del aborto.
Según recoge la agencia LifeSiteNews.com, Herman aborda el aborto como una violación de la mujer y culpa a las leyes abortistas de minimizar el trauma de este procedimiento hasta hacerlo equivalente a una cita con el dentista.
Sus publicaciones rechazan los objetivos feministas de emancipación, éxito profesional y autosatisfacción y propone en cambio los "fines radicales" de la maternidad, el cuidado del hogar y la asociación matrimonial.
De acuerdo a medios alemanes, los libros de Herman forman parte de una nueva ola de antifeminismo en Alemania, marcada por un creciente número de mujeres profesionales que rechazan el éxito de una carrera profesional para recuperar la vida familiar y la maternidad.
Herman alienta a las mujeres a cambiar los ambientes laborales por el "colorido mundo de los niños" y les pide descubrir su "destino en la nutrición del ambiente hogareño".
Según LifeSiteNews.com, Alemania tiene una de las tasas de natalidad más bajas de Europa, con 1,3 hijos por mujer. La crisis reproductiva del país ha despertado los argumentos de un "nuevo feminismo", ya que a pesar de los masivos esfuerzos gubernamentales por alentar a las mujeres para que tengan más hijos, los números no cambian.
¿Es hoy la mujer occidental más libre que ayer? ¿Se ha igualado realmente al varón, si es que tal cosa es posible? Veamos: Occidente hunde parte de sus raíces, quiérase o no, en el cristianismo, el cual saca a la mujer de la semiesclavitud del Imperio Romano, convirtiéndola así en hija de Dios y por ende, en hermana del varón. Quien realmente ha discriminado a la mujer, y mucho más que el varón, es la Naturaleza, exactamente igual que a las hembras del resto de los mamíferos, y suponiendo, que es mucho suponer, que un reparto de papeles pueda ser considerado como discriminación. El problema de la mujer €moderna€ es que el sistema la ha metido en un doble papel: el de mujer y el de hombre, contraviniendo con ello lo dispuesto por la Naturaleza. Y todo lo que sea ir contra la Naturaleza acaba pagándose, sobre todo cuando, pretendiendo ser mujer-hombre, se antepone o se equipara el trabajo remunerado a la maternidad, esa pequeña diferencia, origen de todas las discriminaciones de sexo.
Mujeres trabajadoras las ha habido siempre; lo que no había antes era tantas mujeres para las que la maternidad fuese algo secundario o, en el mejor de los casos, equiparable al trabajo remunerado. De hecho, la mujer que aspire a ser madre sólo puede trabajar casi como si fuese un hombre en dos momentos de su vida: cuando aún es muy joven para tener hijos o cuando, habiendo tenido todos los hijos, son éstos lo suficientemente mayores como para no necesitar muchos cuidados maternos. También está, por supuesto, la opción de renunciar a ser madre. Pero si se pretende ser madre y trabajadora a tiempo completo a la vez, ninguna de las dos cosas se podrá hacer bien.
La mujer, más pasiva que el hombre por naturaleza, no ha hecho casi nada por esa revolución feminista de hoy. Ha sido el sistema de capitalismo liberal, tan condenado por la Iglesia Católica como el comunismo, el que, utilizando los poderosos medios de comunicación actuales y aprovechando la mayor inseguridad psicológica femenina, poco a poco ha ido metiendo las ideas feministas a la mujer por cuatro motivos, entre muchos que se podrían mencionar:
1º- En la empresa privada, a igualdad de trabajo, la mujer cobra menos que el hombre. Es algo parecido a lo que ocurre con el uso de los inmigrantes para tener mano de obra barata.
2º- Si la mujer trabaja, habrá más gente con poder adquisitivo, es decir, consumidores potenciales, lo que generará una mayor circulación de capitales.
3º- Si en una pareja trabajan el hombre y la mujer, el precio de la vivienda podrá ser mayor.
4º- Las guarderías también hacen su triste negocio de €aparcamientos de hijos de la mujer-hombre€, curiosamente, empleando en la mayoría de los casos a mujeres que sustituyen a la madre haciendo de madres postizas de muchos niños, gran parte de ellos, todavía bebés.
Así se explica que el capitalismo aceptase y fomentase en su sistema de producción el acceso de alguien como la mujer, atada en buena parte de sus mejores años a la posibilidad de la maternidad.
Esa mujer-hombre, que se ha creído liberada del €yugo€ del varón, ahora sí ha caído en una verdadera esclavitud, la del capital, y además, con doble cadena, la de mujer trabajadora y la de mujer objeto. (Nunca como hoy la mujer ha sido tan explotada sexualmente ni tan esclava de su cuerpo; nunca como hoy, por ejemplo, se han visto en la prensa tantos anuncios de prostitución o de clínicas de belleza). Dentro del capitalismo, que, encima, es cada vez más salvaje, lógicamente el más débil es el que tiene que sufrir las peores consecuencias. La mujer, más que débil, es frágil, puesto que lleva dentro algo tan precioso como el vaso de la vida, con las consecuencias físicas y psíquicas que ello conlleva. Frente a esa fragilidad, la mujer poseía la fortaleza de su pudor natural, pero el capitalismo ultraliberal se lo ha ido quitando interesadamente, dejándola así doblemente desamparada: ante el varón y ante el capital, o, precisando más, ante el natural impulso sexual del varón y ante la despiadada codicia del capital. El feminismo, pues, ha sido un hábil invento del capital para dominar a la mujer, haciéndola creer que es más libre hoy. No se olvide, por ejemplo, que fue la izquierda la que se negó en un principio a darle el voto a la mujer por considerarla más de derechas, lo que supone reconocer que la mujer, por su capacidad de dar la vida, está más apegada a algo tan de derechas como la discriminadora Naturaleza. El varón, como ser humano que es, podrá ser bueno, malo o regular; podrá ser fiel o no a su pareja; podrá ser más o menos egoísta o podrá ser más o menos cariñoso con su compañera, pero el capital siempre será igual de codicioso, sin importarle el sexo del trabajador.
La mujer-hombre ya está empezando a recibir la factura de la Naturaleza de varias formas, como trastornos psíquicos, enfermedades hasta hace poco típicamente masculinas, adicción al tabaco (acercándose ya en esto, si no superando, al varón), incomprensión, soledad, abandono etc. (Curiosamente, en las agencias matrimoniales y en los foros de contactos de Internet cada vez se inscriben más mujeres, y ya en mayor número que los hombres). El hombre no quiere ser mujer, pero la mujer quiere ser hombre, o al menos, mujer-hombre, porque el sistema se lo ha metido en la cabeza. Ahora bien, no sólo el varón no ha cambiado: la Naturaleza y el capital tampoco han cambiado ni piensan hacerlo. Si acaso, el capital sólo puede cambiar a peor. He ahí el drama de la mujer actual.
Partiendo de la mencionada desigualdad natural, y entrando en el terreno jurídico, no se puede considerar igual lo que no es igual. Por ejemplo, si son iguales ambos sexos, ¿por qué por sentencia judicial se sigue dando la custodia infantil preferentemente a la madre? ¿No contradice este hecho esa supuesta igualdad de sexos? Más bien parece que hayan querido confundir interesadamente igualdad jurídica con igualdad política, a la vez que hipócritamente se reconoce la desigualdad natural entre los dos sexos. Otra cosa es que para actos jurídicos iguales haya derechos iguales. Por ejemplo, para sacarse un permiso de conducir o para recibir asistencia sanitaria o educativa, obviamente, deberá haber las mismas condiciones para ambos sexos. Dicho esto, ¿por qué, por ejemplo, para ser policía a la mujer le ponen un baremo más fácil en las pruebas físicas? ¿Acaso el ladrón correrá menos si lo persigue una mujer policía? ¿No es eso un caso evidente de cuota política de introducción de mujeres, como se puso de relieve en la conocida película €La teniente O'Neill€? Reconociendo la desigualdad natural entre los sexos, se ha llegado, y no es la primera vez, al absurdo de considerar una discriminación como €positiva€, en una clara muestra del más interesado cinismo del sistema hoy imperante.
Los hijos han acabado pagando también una factura: la de tener como madre a una mujer-hombre. Y con esos hijos, lógicamente, la sociedad ha terminado por sufrir también las inevitables consecuencias. Hoy ya se ve claramente que sólo el capital se ha beneficiado realmente del feminismo. Es lógico: éste fue un invento de aquél. También se ve hoy que izquierdas y derechas están en lo mismo: el capitalismo salvaje.
Finalmente, llegará un día en que la mujer comprenderá que lo que "realiza" a una persona no es el trabajo, sino la cultura dentro de un bienestar aceptable en una familia estable. Muchas empezarán pronto a comprender que esclaviza más el trabajo fuera de casa que el trabajo de ama de casa, el único trabajo que, aunque sea pagado por otro, se hace de forma autónoma y por amor al jefe y sus hijos. Muchas comprenderán por fin que es mejor empresa la familia (y con mejor jefe). El hombre, esclavizado desde siempre al trabajo y al capital, ya sabía todo esto. La mujer moderna, y especialmente la €superwoman€ a la americana, ya está empezando a comprobarlo personalmente.
Dice ser Barbas - #94
jejej si, pero eso es porque como bien dice mi madre. Los hombres no maduran, envejecen....
No sé , yo no soy ni machista ni mucho menos feminista. Tengo la suerte de que mi madre ne lugar de regalarnos camiones o muñecas nos compraba legos y mecanos. Y en lugar de crecer como "niña o niño" crecí como persona.
Nunca me han gustado las licencias de mujer, como tu dices, eso de "sin permiso de la mama, no se hace nada".
Supongo que en esta sociedad creada, nos necesitamos los unos a los otros.. lo que no quiere decir que en otro momento no tenga por que ser así
Salutem barbas
"Muchas empezarán pronto a comprender que esclaviza más el trabajo fuera de casa que el trabajo de ama de casa, el único trabajo que, aunque sea pagado por otro, se hace de forma autónoma y por amor al jefe y sus hijos"
Frase de el último romántico para la posteridad.
Sin comentarios, majete.
yo quiero igualdad, ser inocente hasta que se demuestre lo contrario (ley de malos tratos), que si me denuncian en falso lo acabe pagando como si lo hubiese echo ella misma (que se invirtiera la pena).
La manía del lenguaje feminista que hasta las terminaciones de palabras que no son maculinas las quieren más femeninas, como la presidenta. ¿Por qué no la amanta, la declaranta, la estudianta, etc?
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