Hacia la sociedad individualista

Cada vez vamos hacia una sociedad más individualista, prepotente, agresiva, intolerante, egoísta y falta de valores morales éticos y cívicos. Una sociedad donde impera la hipocresía y la lágrima fácil delante de la telebasura.


Mientras, damos la espalda a los problemas reales que existen: nuestros niños y jóvenes. Mediante su comportamiento reivindican que no están de acuerdo con esta sociedad. Y todos esperando en el sofá a que los políticos nos arreglen nuestro problema. Para cambiar una sociedad hay que empezar por uno mismo.