La leyenda del Deli

Hace 16 años, un bar de copas abrió sus puertas en Móstoles. Se llamaba Delicatessen. En los años sucesivos, a su alrededor empezaron a surgir muchos otros garitos, en lo que vino a conocerse como «la zona de arriba». A finales de los noventa, la época dorada de los bares de copas en Móstoles coincidía con los últimos coletazos de la mejor música de la historia de este país. El siglo xxi se los llevó a todos. A la música y a todos esos míticos locales. A todos menos a uno: el Deli sobrevivía, fiel a la música de siempre. Cruzar sus puertas era traspasar la barrera del tiempo.

El pasado sábado, el Deli echó el cierre. En su última noche, el local estaba lleno hasta la bandera de todos aquellos que quisimos acercarnos a rendirle su último adiós. Cuando finalmente tuvimos que salir (la Policía no entiende de homenajes), todos nos quedamos esperando fuera, incapaces de marcharnos. Le dedicamos una merecidísima ovación a Rubén y a Juan, que se fundieron en un abrazo ante las puertas del Deli, que jamás volverán a abrir.