Matar a un jabalí

Nos cuentan que en Madrid se ha eliminado ¡a un jabalí! Si no fuera trágico, sería de risa: «Derribado con dardos adormecedores, luego amarrado por sus patas… pero se despertó...» y tuvo que ser abatido de 6 tiros. ¡Valiente salvajada! Que un animal adormecido –especie protegida– no pueda ser reducido y haya que practicar caza mayor para contar la hazaña es de disparate. Que en las fotos se vean hasta 9 agentes armados hasta los dientes para plantar cara al animal explica los porqués de la inseguridad que nos agobia. Quienes vivimos en poblaciones de la sierra madrileña vemos a diario jabalíes en busca de agua. Sus acuíferos están contaminados y las tierras avasalladas por el urbanismo salvaje. Hasta vienen a comer a los portales.