Nos arreglaron la fontanería, y nosotros, el resto. Estas Navidades, después de más de año y medio, reventó otra tubería en la cocina. Llamé al seguro y después de mirarlo me dicen que no lo cubren, porque la tubería a cambiar mide más de 1 metro.
Hice todo el arreglo por mi cuenta y la semana pasada recibí una carta en la que me decían textualmente: «Después de analizar el nivel de siniestralidad de su póliza de hogar, hemos comprobado que supera el máximo admitido por esta mutua, así que le comunicamos que no le renovamos el seguro». Entonces me pregunto, ¿para qué sirve un seguro?

Pues para lo mismo que todos, ¿para qué va a servir? Para cobrar cuando todo va bien y para desentenderse cuando algo falla.
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