Religión y fanatismo

Los redactores del 20 minutos deberían ser ejemplo de imparcialidad y evitar juicios de valor que favorecen el odio racial o religioso.

Lo digo por la noticia del paquistaní y la indonesia que no podían casarse por ser de distinta religión, y que decía: «El amor en tiempos de religiones ‘fanáticas’ (en cursiva) [...]». No hay religiones «fanáticas» y «moderadas», sino practicantes «fanáticos» y «moderados».

Lo peor es que se desliza la idea de que el islam es una religión «fanática», lo cual conlleva estigmatizar a sus practicantes. Cuando un ultracatólico puso la bomba a Leo Bassi, a nadie se le ocurrió decir que los católicos son fanáticos ultramontanos. Ninguna religión es proclive al matrimonio interreligioso, no sólo el islam.