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El KIA EV2 es un coche eléctrico para el día a día.
El KIA EV2 es un coche eléctrico para el día a día.KIA

Todo lo que debes saber antes de conducir un eléctrico

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Ponerse al volante de un electrificado por primera vez puede resultar desconocido, pero factores como la comodidad, la facilidad de recarga o el ahorro resultan claves a la hora de dar el salto a este tipo de movilidad.

Las primeras veces suelen venir acompañadas de cierta incertidumbre, y conducir un coche eléctrico no iba a ser la excepción. En España, son muchas las personas que eligen esta opción, ya sea por su eficiencia, las ventajas de acceso a las ciudades, el ahorro en el uso diario o su menor impacto medioambiental. De hecho, nuestro país ya supera este año los 600.000 vehículos electrificados (incluyendo BEV y PHEV) en circulación, según los datos oficiales de la DGT.

Y, aunque al coger un eléctrico por primera vez puede parecer algo complicado, especialmente por las diferencias frente a un vehículo con motor de combustión, basta con unos minutos al volante para descubrir que su conducción es más sencilla e intuitiva de lo que parece. En este contexto, presentamos una guía práctica con las claves para familiarizarte con este tipo de vehículos y sacarles el máximo partido desde su primer uso.

Olvídate de las marchas

A diferencia de los vehículos tradicionales, los eléctricos se benefician de una conducción más básica. Al ser automáticos, no hay embrague ni cambios de marcha, por lo que su manejo se reduce prácticamente a acelerar y frenar. Incluso si estás acostumbrado a vehículos manuales, es tan simple como apartar el pie izquierdo y centrarse en pisar con el derecho los dos pedales habituales (acelerador y freno).

Además, su entrega de potencia es inmediata, lo que se traduce en una respuesta suave y controlada en todo momento. De esta forma, cada vez que pisas el acelerador, el vehículo avanza de forma progresiva, sin tirones ni interrupciones. De hecho, no se escuchan los cambios de marcha propios de los automáticos convencionales, ni ningún ruido del motor del vehículo, por lo que la conducción es siempre fluida y silenciosa.

Los eléctricos aceleran de forma progresiva, sin tirones ni interrupciones.
Los eléctricos aceleran de forma progresiva, sin tirones ni interrupciones.KIA

Uno de los mayores beneficios de los eléctricos es la frenada regenerativa, que permite que, al levantar el pie del acelerador, el propio coche reduzca la velocidad mientras recupera energía y la almacena en la batería. Esto no solo mejora la eficiencia y la autonomía, sino que también reduce el uso del freno, haciendo la conducción más suave y cómoda. En conjunto, todo esto hace que ponerse al volante de un eléctrico sea mucho más sencillo e intuitivo, especialmente en ciudad o en situaciones en las que hay mucho tráfico.

Carga un eléctrico por primera vez

Cargar un coche eléctrico es más sencillo de lo que parece. A diferencia de repostar un vehículo diésel o gasolina en una gasolinera, en este caso solo necesitas conectarlo a un punto de carga. Estos se pueden ubicar en aparcamientos públicos, centros comerciales, estaciones de servicio o incluso en la calle. También, puedes instalarlos en tu propia casa. Cabe destacar que la red de puntos de recarga está en pleno crecimiento, por lo que no te costará demasiado toparte con uno.

Sabiendo esto, conviene tener en cuenta que los fabricantes recomiendan no bajar del 20% de batería para preservar su vida útil. Cuando necesites recargar, el proceso es sencillo: localiza un punto de carga y la toma del vehículo, que según el modelo puede situarse en el frontal, en la parte trasera o en uno de los laterales. Posteriormente, coge el cable (incluido con el vehículo) y, antes de enchufar, lo recomendable es conectar primero el cable al punto de carga y, después, al coche. Para desconectarlo, haz lo contrario: primero se retira del vehículo y luego del punto de carga.

Una vez enchufado el vehículo, toca esperar. El tiempo de carga dependerá de factores como la potencia de la toma eléctrica, el nivel de batería con el que hayamos conectado el vehículo y la capacidad de carga máxima del mismo. De esta forma, un enchufe desde casa, con una potencia de 2,3 kW, puede llevar horas en recargar el coche al máximo. En cambio, algunos modelos con una potencia de 350 kW, pueden recargar su batería en aproximadamente en 30 minutos.

Calcula la autonomía

La autonomía de un eléctrico hace referencia a la distancia que puede recorrer con una sola carga de la batería. Se trata de uno de los aspectos más importantes, y a veces más debatidos, de este tipo de vehículos, ya que influye directamente en la conducción del día a día. Prestar atención a la autonomía es clave a la hora de elegir tu coche eléctrico, porque determina la comodidad a la hora de realizar trayectos diarios o viajes más largos sin necesidad de recargar constantemente.

Es importante prestar atención a la autonomía a la hora de elegir un coche eléctrico.
Es importante prestar atención a la autonomía a la hora de elegir un coche eléctrico.KIA

La autonomía de un coche eléctrico viene siempre indicada en la información del vehículo, al igual que ocurre con el indicador de combustible en un coche de gasolina. Sin embargo, este valor es orientativo, ya que puede variar en función de factores como la capacidad de la batería, la eficiencia del modelo, el peso del interior, el tipo de trayecto o el estilo de conducción.

Para hacer un cálculo aproximado, basta con conocer la capacidad neta de la batería (en kWh) y el consumo medio homologado (kWh/100 km). A partir de estos datos, es posible estimar cuántos kilómetros puede recorrer el coche con una sola carga, lo que siempre resulta de ayuda antes de iniciar nuestro viaje.

Ahorra en mantenimiento y combustible

Uno de los puntos a favor del vehículo eléctricos es que su mantenimiento resulta más económico que el de un vehículo de combustión. El principal factor es el hecho de que las mecánicas de los cero emisiones son más simples, lo que se traduce en que existen menos elementos que puedan averiarse o que necesiten ser reemplazados. Por ejemplo, el menor desgaste de componentes como los frenos (gracias a la frenada regenerativa) hace que te puedas ahorrar un dinero a largo plazo.

El mantenimiento de un eléctrico resulta más económico que el de un vehículo de combustión.
El mantenimiento de un eléctrico resulta más económico que el de un vehículo de combustión.KIA

Al contar con menos piezas móviles, los eléctricos no requieren cambios de aceite, filtros de aire o combustible, correas ni embrague, lo que no solo reduce el riesgo de averías, sino también las revisiones habituales que haría vehículo con motor de combustión.

A esto hay que sumarle el ahorro en combustible, que suele ser mucho mayor en el caso de los eléctricos, ya que el coste de la electricidad es, por lo general, inferior al de la gasolina o el diésel. Además, si recargas en casa o en horarios con tarifas reducidas, el gasto por kilómetro puede ser aún menor. En conjunto, todo esto se traduce en menos visitas al taller y en un ahorro significativo en el día a día.

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